La máxima expresión de la cultura europea es la no existencia de fronteras entre los estados miembros. Jan Frodeno es un claro ejemplo de ello. El alemán nació en Colonia el año 1981, sin embargo creció en Sudáfrica y no fue hasta que su carrera como triatleta tenía un futuro claro, que se desplazó otra vez hasta tierras germanas para labrarse un futuro. Compitió en la Bundesliga, y fue llamado por el selección nacional a los pocos meses, para culminar su primer ciclo como deportista con el oro olímpico en los Juegos de Pekín 2008. En esa misma carrera, su actual pareja, la australiana Emma Snowsill,  también conseguía el más grande de los laureles alzándose con el oro. El amor se mezclaba entre el brillo de los metales y ambos cracks emprendían un camino juntos.

El destino trajo a la pareja hasta Girona en 2014, instados por Xavi Llobet, también triatleta olímpico en Atenas, que les mostró la zona que a día de hoy tiene registrados cerca de 200 profesionales de múltiples deportes de resistencia cómo ciclistas, atletas o triatletas. Además de aquellos que se trasladan puntualmente para preparar parte de la temporada. Tanto es así que uno de sus contendientes en Kona, Sebastian Kienle, se había desplazado recientemente a la ciudad catalana para preparar el asalto a la Big Island.

Girona se presenta como un paraíso para la práctica del deporte “Bus­ca­mos por to­do el mun­do; bus­cá­ba­mos el lu­gar per­fec­to. Cuan­do vi­vía­mos en Ale­ma­nia, Emma no es­ta­ba con­ten­ta, siem­pre llo­vía. De­ci­di­mos ve­nir a Gi­ro­na, por­que ha­bía­mos oí­do que era un lu­gar po­pu­lar en­tre ci­clis­tas. Lo pro­ba­mos dos se­ma­nas y nos enamo­ra­mos, así que nos tras­la­da­mos a vi­vir”, ex­pli­ca­ba Frodo

La squad de Frodeno en la antigua Gerunda romana la forman Nan Oliveras y el  aus­tra­liano Nick Kas­te­le­in, que este año ha estado más ausente a diferencia del de Olot, que ha estado codo con codo durante toda la temporada. El trío acostumbra a nadar en el GEiEG, o en las Vies Braves o L’Estany de Banyoles si se tratase de una sesión de aguas abiertas. El asfalto de las carreteras y puertos del Empordà, La Garrotxa y el Gironès da cuenta de sus kilometradas en bici, y las infinitas Vies Verdes son el lugar perfecto para rodar a pie, sin olvidar la espectacular pista de atletismo de Olot.

Otra pieza clave en su equipo es su fi­sio­te­ra­peu­ta Al­bert Lor­za, que a menudo les acompaña en coche durante algunas sesiones y cuida al detalle la musculatura del triple Campeón del Mundo.

Recientemente, el pánzer alemán ha declarado sus intenciones de trasladarse definitivamente a Girona, dónde estaban viviendo alrededor de unos siete meses al año, ya que es allí dónde sus hijos están creciendo y a la vez se encuentran cómodos y a gusto con la calidad de vida que ofrece la ciudad y su entorno. ”Buena comida, buena gente y buen café”

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