Lionel Sanders nos apasiona a la parroquia por su carisma y por llevar al extremo la filosofía del “machaquismo” que no ha abandonado a pesar de pegársela una y otra vez.
Estas son las últimas reflexiones en voz alta de nuestro admirado canadiense.
En su último vídeo, el canadiense reflexiona sobre su trayectoria, las herramientas de entrenamiento que ha adoptado y descartado, y cómo está redefiniendo su mentalidad para regresar a la cima del triatlón mundial.
El impacto de las métricas: ¿Herramienta o limitación?
Sanders comienza confesando haber gastado miles de dólares en dispositivos de medición de lactato y haber tomado miles de lecturas, solo para concluir que estas herramientas no le han hecho mejor atleta. De hecho, argumenta que le han limitado al desconectarlo de su cuerpo y sus sensaciones.
“Si algo te está limitando, honestamente, tíralo a la basura”, declara Sanders con una contundencia que solo él puede expresar.
La dependencia excesiva de métricas, como la frecuencia cardíaca o las lecturas de lactato, puede generar dudas en la mente del atleta. Según Lionel, estas dudas no solo minan la confianza, sino que también desconectan al deportista de su intuición, una cualidad clave para rendir al máximo.
El concepto de “dosis mínima efectiva”
Sanders retoma una filosofía que aplicó con éxito en 2017, cuando terminó segundo en el Campeonato Mundial de Ironman en Kona. En ese entonces, entrenaba un promedio de 16 horas y 40 minutos por semana, mucho menos que sus competidores, basándose en la idea de la “dosis mínima efectiva”. Este principio busca obtener el máximo beneficio con la menor cantidad de esfuerzo necesario.
Este enfoque, inspirado en el entrenador David Tilbury Davis, desafía la creencia común de que más volumen siempre es mejor. Aunque Sanders admite que quizás un poco más de volumen le habría ayudado en Kona, subraya que no existe una fórmula universal para el éxito.
“Lo que importa no es lo que están haciendo Martin Van Riel o Kristian Blummenfelt. Lo que importa es lo que estás haciendo tú y si estás mejorando”, enfatiza.
La importancia de la individualidad en el entrenamiento
Uno de los puntos más interesantes de Sanders es su rechazo a la comparación constante con otros atletas. Mientras que nombres como Blummenfelt y Van Riel dominan el panorama actual con métodos específicos, Sanders argumenta que cada atleta tiene un camino único hacia el éxito.
“El entrenamiento que necesito para ganar no es el mismo que Martin necesita para ganar. Todos somos diferentes”, reflexiona.
Esta perspectiva refuerza la idea de que el entrenamiento debe adaptarse a las fortalezas, debilidades y objetivos de cada individuo. Sanders también destaca la importancia de la mentalidad como punto de partida: el éxito comienza con la creencia de que puedes ganar.
Reconectando con el pasado
En una parte especialmente emocional del vídeo, Sanders admite que ya no se reconoce como el atleta que solía ser. Sin embargo, también expresa una fuerte determinación de recuperar esa versión de sí mismo, una que competía con una pasión y confianza inquebrantables.
“Recuerdo quién solía ser y tengo la intención de volver allí”, dice, con una mezcla de vulnerabilidad y resolución.
Lecciones de Sanders para su comunidad de triatletas
El mensaje de Lionel Sanders es una llamada de atención para todos los triatletas, desde amateurs hasta profesionales. Estas son las principales conclusiones que podemos extraer de su reflexión:
- Escucha a tu cuerpo: Aunque las métricas pueden ser útiles, no deben reemplazar tu intuición. Aprende a confiar en lo que sientes.
- Menos es más: Considera la “dosis mínima efectiva” como un enfoque para evitar el sobreentrenamiento y maximizar los resultados.
- Sé único: No te obsesiones con imitar a otros atletas. Encuentra lo que funciona para ti.
- La mente como motor: Todo comienza con la creencia en tus propias capacidades. La confianza y la mentalidad positiva son tan importantes como el entrenamiento físico.








