Julie Derron impone su ley en territorio canadiense en una carrera que fue de menos a más y que deja el positivo regreso de Kate Waugh a la MD.

Julie Derron ha hecho de T100 Vancouver su bastión el día que Kate Waugh regresó a la acción en una carrera en la que la mala suerte o un pequeño error dilapidó las oportunidades de una Sara Pérez Sala que hasta ese capítulo había firmado la carrera marcada sobre el guion para estar donde quería volver a estar, peleando cuanto menos por meterse en el TOP5.

PÉREZ SALA, UN SEGURO DE VIDA EN EL AGUA BIEN ASOCIADO PARA SUFRIMIENTO DE TAYLOR-BROWN

Se les esperaba y como esa llamada irrechazable las mejores nadadoras del circuito hicieron honor al Europeo y Pan-Pacific que se están disputando estos días para demostrar que las brazadas del triatlón también son potentes. Sin dilación, desde laterales opuestos, pero con un mismo objetivo, Imogen Simmonds, Kate Waugh y Sara Pérez Sala para estirar el grupo y romperlo antes de alcanzar el primer kilómetro donde al acercarse a la arena escuchar ese ‘Vamos Sara’ con el que le infundían ánimos desde la playa.

¿La víctima principal? Georgia Taylor-Brown que perdía la estela de un grupo de cinco – también aguantaron delante Lena Meisser y Taylor Spivey – para no volver a alcanzarla en lo que restaba de segmento acuático. Waugh quien asumiera la batuta en la parte final no lo permitió, sino que extendió la renta que separaba a ambas británicas hasta el medio minuto. Algo que acrecentó la transición.

Una distancia interesante no solo para la mujer que debutaba en la presente campaña en la Media Distancia, sino para un grupo delantero altamente inclinado a poner tierra de por medio con la ganadora de T100 España al que trataban llegar Nicole Van der Kaay y Bianca Bogen. Al margen de esos dos pelotones, dos de las mejores rodadoras sobre la bicicleta, las helvéticas Julie Derron y Alanis Siffert que fueron las otras dos grandes damnificadas de una natación que le dejó a minuto y medio del liderato.

DE TODO A NADA EN UN MINUTO PARA PÉREZ SALA EN EL JERGÓN CICLISTA DE WAUGH

Fueron ambas suizas, junto con Taylor-Brown y una Paula Findlay que jugaba en casa las que rápidamente dibujaron el contexto en el cual se iba a desarrollar el ciclismo, al menos, en su parte inicial. Una persecución cuyo objetivo se llevó por delante a Meisser y Spivey antes del décimo kilómetro y cuya caza sobre una Sara que quedó algo más rezagada que la pareja Waugh y Simmonds llegó antes del kilómetro veinte.

A partir de ahí, otro cambio en el tablero de juego para redirigir la carrera hacia un escenario donde Waugh, Findlay y Simmonds conformaron un trío que consiguió medio minuto de renta ante un quinteto que se movía entre si en apenas unos segundos. La distancia varió entre sendos grupos a lo largo de los kilómetros y por el camino las opciones de Pérez Sala sufrieron un duro castigo cuando la catalana fue amonestada con un penalty de un minuto por drafting. Adiós a ese grupo del TOP9 que rodaba a minuto y medio de una Waugh que había virado el desarrollo de los últimos kilómetros hacia nuevos derroteros donde liderar en solitario, hola a un TOP10 en tierra de nadie a casi el doble.

Así se llegó a una T2 a la que Waugh se bajó con medio minuto de colchón respecto a Simmonds y Findlay y casi cincuenta segundos respecto a una Derron que demostró sus habilidades en la transición para atrapar y salir junto a ellas hacia una carrera a pie con dos grandes cuestiones sobre la mesa. Por un lado, si Kate se resentiría en MD de la lesión que le había impedido hasta este sábado competir en el circuito T100 y, por otro, saber los componentes de un podio al que también aspiraban algo más retrasadas Taylor-Brown, Bogen e incluso Siffert si se daban las circunstancias.

JULIE DERRON, UNA APISONADORA EN LA CARRERA A PIE

Unas que sí se dieron en ambos casos. Derron evidenció que la cuestión de la transición no fue puntual y pronto se despidió de sus compañeras de viaje para proyectarse hacia una segunda posición que ya nadie le quitó. En cambio, por detrás, Findlay y Simmonds protagonizaron un duelo sin cuartel hasta que, a los seis kilómetros de los 18 previstos, la helvética dijo basta. La cara caía del lado de la ídolo local. Para esta última, la primera de las dos que iba a tener antes de un final agridulce.

Ajena a todo ello, Kate Waugh a la que en ese mismo instante se le encendieron las alarmas ante el progreso de una Derron que en esos momentos le recortaba tres segundos por kilómetro y se situaba a menos de medio minuto de ella con la corriente a favor. Situación tan ventajosa que la británica se quedó sin margen y el adelantamiento y cambio de líder fue un hecho constatado apenas tres kilómetros después, en un ecuador de la carrera a pie que sentenció y dilucido el resultado final.

TAYLOR-BROWN, UNA REMONTADA QUE VALE UN PODIO

Ya no hubo más. Julie Derron (3:33:26) se encaminó sin más preludios hasta su primer triunfo del curso en T100 y el segundo podio consecutivo tras el logrado en Pamplona. Por su parte, Kate Waugh (3:35:06) demostró que está para pelear por todo, no sin susto inocente mediante en forma de piedra en la zapatilla que se disfrazó de falso problema físico, pero su carrera a pie todavía necesita retomar el ritmo competitivo y la resistencia propia para soportar la Media Distancia de un circuito T100 del cual fue la gran dominadora en 2025.

Mientras que, por detrás, se libró la última batalla por el podio entre una Findlay que vio como perdía ante los suyos una tercera plaza que fue a parar a manos de Georgia Taylor-Brown (3:36:27).

Lejos de ellas, una Sara Pérez Sala (3:42:04) que si bien peleó durante más de la mitad de la carrera a pie por sostener la novena plaza, una segunda parte más lenta le hizo ceder hasta dos posiciones y caer fuera del TOP10 – undécima – en el último kilómetro, sometida por el empuje final Nicole Van der Kaay.