Este año ha sido uno de los más fuertes que se han vivido en la historia del deporte, por el gran impacto que ha supuesto la pandemia. No resulta extraño ver que muchas competiciones tuvieron que parar en el primer semestre del año y, mientras muchas pudieron volver y reanudarse con un calendario ajustado, otras más tomaron la decisión de dar por la temporada y concentrarse en el un futuro que, por ahora aún no ha mejorado lo deseable.

Tomemos de ejemplo el fútbol. LaLiga es una de las competencias más fuertes del mundo, la cual cuenta con patrocinios con diversas marcas y genera una gran industria, como lo podemos ver en el merchadising oficial y las apuestas deportivas enfocadas en este torneo.

En la nueva normalidad, la situación no ha sido tan sencilla y algunos ingresos han sido inferiores a los esperados, además de que la competencia se ha visto afectada por contagios, por lo que no ha resultado extraño ver que algunos jugadores han dado positivo y han tenido que someterse a confinamiento hasta recuperarse, por lo que algunos partidos no han contado con grandes estrellas.

Por su parte, también hemos visto a grandes ligas como la NBA, que hicieron una inversión multimillonaria en la que los jugadores se congregaron por meses en una burbuja de Orlando, pero por supuesto supuso un gasto enorme.

Otros gigantes como la NFL han llevado a cabo su temporada con público reducido en algunos estadios y otros de plano a puerta cerrada, pero con muchas consecuencias, como el aplazamiento de partidos y la posibilidad de que su postemporada aumente el número de participantes, en caso de que la situación no mejore.

En este escenario el triatlón ha demostrado que es uno de los deportes más seguros en el mundo, de los que se ha podido adaptar de mejor forma a lo que podemos denominar como “nueva normalidad”.

Un claro ejemplo lo encontramos con la Federación Española de Triatlón (FETRI) que comenzó a implementar protocolos sanitarios desde mitad de año, con el fin de que pudieran celebrarse sus campeonatos con todas las garantías posibles.

Entre las medidas que se han implementado es el no viajar a las competencias en el caso de que presenten síntomas, lo cual ayudó significativamente a reducir los riesgos, pues aquellos que hicieron caso a las indicaciones, han podido recuperarse.

Una de las medidas más importantes que ha tomado la FETRI es no convocar a actos presenciales previos a la competición.  Esto implica que no han convocado a ruedas de prensa ni reuniones técnicas de forma presencial, todo ha sido de forma remota y con materiales audiovisuales disponibles en la web.

A la hora de viajar a las pruebas, también se recomendó hacerlo sin familiares y obligando a que en todo momento los triatletas utilizaran mascarilla durante el trayecto y en los traslados a las diferentes áreas de transición. Asimismo, se ha canceló el servicio de guardarropa, de fisioterapia, mientras que las duchas y los vestuarios no han estado disponibles, con lo que se ha reducido el intercambio de fluidos y, por consecuencia, los contagios.

Antes de los campeonatos, todos los competidores se han sometido a toma de temperatura y han comprobado que han dado negativo en pruebas PCR, con el fin de garantizar que pueden competir con toda tranquilidad.

Ya en competición, los triatletas se enfrentan a retos de natación, ciclismo y carrera a pie. La diferencia ha radicado en que se ha solicitado en que los competidores no sigan la estela del corredor que les precede, sino que se ubiquen en paralelo o en diagonal, con una separación entre unos y otros.

Se han mantenido avituallamientos para que puedan refrescarse con agua, pero ahora será con vasos de papel y contenedores en los que puedan desechar el papel cuando ya no lo utilicen.

En la meta, los triatletas no se les ha permitido quedarse en la línea de llegada, sino que han tenido que ir metros más allá para recibir abastecimiento de sólidos y líquidos para recuperar energías, siempre bajo la obligación de mantener distancia entre los triatletas. Una vez concluido todo, han tenido que volver a utilizar sus mascarillas.

Los primeros tres lugares son los únicos que han tenido la posibilidad de acceder a la zona de podio, junto a los limitados medios de comunicación que cubren el evento. Todos han tenido que utilizar cubrebocas, incluidos los tres ganadores.

Esto ha hecho que este deporte se haya mantenido como uno de los más seguros, pero también sigue adaptándose a los tiempos modernos y ha presentado un calendario de competencias para 2021, en los que se presentan nuevas sedes y formatos.

La FETRI, consciente de la situación actual, ha dejado en claro que competirá siempre y cuando sea posible, manteniéndose los protocolos sanitarios y con estrictas medidas de bioseguridad.

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