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Pablo Bosch – Ana Faus (Benisano, 1980) es una apasionada del deporte. Toda una vida dedicada a él. Está en pretemporada, entrenando para un objetivo: el Ironman de Kona 2014. Compagina su trabajo como entrenadora con el triatlón. Después de un excelente año 2013, sin parar de competir, se toma esta nueva temporada con más pausa para llegar a tope al IM de Frankfurt y Hawái.

Nunca antes había hecho un triatlón hasta su debut en el Ironman de Niza de 2011. Dice que entonces se dio cuenta de que eso era lo suyo.

Sí, así fue. Tal cual. Tuve un cambio en mi vida a nivel personal y profesional. Siempre había hecho deporte y me dedico profesionalmente al deporte. Soy entrenadora y fisioterapeuta. De golpe me iluminé y decidí irme al IM de Niza. Eso sí, bien asesorada y entrenada para el objetivo. En cuanto empecé dije, esto es lo mío.

Suena a un poco a barbaridad. ¿Cómo fue la experiencia?

Impresionante. En casa, tengo colgadas las medallas de finisher de todas las pruebas que he acabado, y separada, está la del Ironman de Niza, porque fue una experiencia brutal. La recuerdo como la mejor de las experiencias de mi vida deportiva.

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Desde entonces un no parar. En 2013 tres Ironman y una Titan Desert acabando cuartos en dúo mixto.

Este año ha sido brutal. Una temporada espectacular porque no ha habido ningún fin de semana desde finales de febrero sin competición. 2013 ha sido bárbaro. A principio de año no pretendía hacer Ironman, sino que quería prepararme bien para en 2014 arrancar fuerte. Lo que sí surgió fue la posibilidad de marcharnos a la Titan Desert en mayo, después de la clásica frase “no hay huevos”. Fuimos en principio a vivir la experiencia, y al final acabamos cuartos en dúo mixto, que no está nada mal. Fue una experiencia especial.

Y para rematar el año los IM de Zurich, Gales y Cozumel en menos de cinco meses…

Cuando volvimos de la Titan yo no lo tenía muy claro, pero Víctor Gadea me dijo que si no me inscribía yo, me inscribía él. Estaban las inscripciones cerradas, llamamos a la organización y me concedieron una plaza para Zurich con otros compañeros del equipo. Tuvimos muy mala suerte con el calor. Iba preparada para hacer un buen tiempo, peor los 42 grados en la bici me provocaron deshidratación y lo pagué muy caro en la carrera a pié.

Cruzando la meta iba diciendo que no, que ahí no se terminaba mi temporada. Lo tenía muy claro. Luego me fui a Gales, pero sin pensar en cerrar la temporada. Y acabé en Cozumel. Puso una guinda espectacular al año 2013. Cozumel es un IM espectacular, con unas condiciones meteorológicas muy particulares. Es allí donde tengo mi mejor marca en la mítica distancia. Había cuatro slots para Kona y entré la quinta. Pensé que si sin entrenar específicamente había hecho ese resultado, preparándome bien podría llegar sin problemas.

¿Cree que este año es el definitivo para ir al IM de Kona?

Sin duda. El objetivo para 2014 es el asalto a Hawái. Y ahora he apostado desde el inicio. Estoy en plena pretemporada, y ya en breves arrancará el calendario de LD. Pero este año me voy a reservar para una preparación más profunda. Sé donde tengo que apretar para poder ir a Frankfurt en las mejores condiciones. Voy a echar toda la carne al asador.

¿Cómo lo afronta? ¿Le asusta la particularidad de las condiciones de la isla de Kona?

Me lo esperaba más agresivo. Cozumel es una climatología con similitudes. Y lo preparé con mi entrenador haciendo muchas sesiones de sauna seca antes de hacer una transición, por ejemplo. Era una sensación horrible. Meterme en la sauna con el trimono y los zapatos de bici era muy desagradable. Pero eso luego me permitía poder prepararme para las condiciones que me iba a encontrar allí.

A Hawái iremos con ocho días de antelación para adaptarnos al medio. La humedad es un factor yo creo, determinante. El viento, ya lo conozco, la lluvia y el clima también. Pero lo que desconoces es esa humedad tan asfixiante y tan característica de la meca del triatlón, Kona. Al final te adaptas. Y en esto soy bastante rápida.

¿Busca algún resultado?

Esto es un poco ambicioso. Soy consciente que me estoy preparando para algo muy ambicioso. Para mí, que me gusta la larga distancia, el IM es una filosofía de vida. Me he adaptado muy bien y disfruto de cada brazada, zancada y pedaleo. Pero cuando buscas un objetivo ambicioso, existe el peligro de dejar de disfrutar porque hay que aprender a sufrir de un modo distinto para lograr un objetivo como la clasificación a Kona.

Y por eso me lo planteo para no tener que dejar nunca de disfrutar. En el momento que dejara de disfrutar, lo dejaría. Lo que sí que es cierto, es que repercute en otros ámbitos de tu vida. Cuando la gente que se quiere preparar para retos duros como un IM, yo les digo que piensen en esos últimos doscientos metros de disfrute antes de llegar al arco de meta. Sabes que ha sido mucho sacrificio, sufrimiento y saber decir que no a muchas cosas para conseguir tu objetivo. Pero se te olvida en el momento que cruzas la meta.

¿Sarna con gusto no pica verdad?

Exacto. Es una frase que a mí me describe a la perfección.

El camino a Kona es duro, no sólo a nivel deportivo. En una entrevista a Superdeporte a finales de año decía “lo gasto todo en deporte”. ¿Cómo plantea la financiación?

Es la pregunta del millón, porque el esfuerzo es enorme. La gente me podría decir, pues no lo hagas. Pero piensas que puede repercutir en algo, en que gente que no se ha planteado algo, lo haga. Aún y así, yo no vivo de esto y todo me lo financio de mi bolsillo. Tengo mi trabajo y es ahí donde tengo que meter horas, y hacer números para gastar lo que toca cuando toca. Vivo por y para ello. Al final hago un encaje de bolillos para poder financiármelo.

Cada vez hay más fiebre a nivel popular por el triatlón. ¿Pinchará la burbuja algún día?

Yo creo que sí. Al final las personas, por desgracia, funcionamos por modas. Es una moda más. En mi caso particular, yo amo el deporte, no tengo ningún recuerdo que no sea vinculado al deporte. Ya no solo el triatlón. Desde pequeña siempre me gustaba buscar la adrenalina, los retos, y el ‘no puedo’, no va conmigo. La burbuja está ahí y la gente parece que ahora está dispuesta a hacer Ironman. No soy nadie para aconsejar, pero la experiencia me dice que no todo el mundo está preparado para hacer un IM. Matizo, sí que lo puede hacer, siempre y cuando esté preparado para ello y no le pierda el respeto. Creo que es fundamental. Puedes no tener miedo, pero no perder el respeto, porque te puede pasar desde nada hasta todo.

Bajo su prisma de entrenadora, ¿qué le diría a una persona que, como usted, decide que el primer triatlón va a ser un Ironman como el de Niza?

Lo primero que le diría es que hiciera lo que le dijera pero nunca lo que yo hago (risas). Le ayudaría a llegar pero siempre bien asesorado por gente muy profesional y que conoce lo que es un Ironman. Buscaría transmitir todas y cada una de las sensaciones y muros que te puedes encontrar durante la prueba, que son muchísimos. Y luego, entrenar la cabeza. Para mí, tiene un 95% de importancia en una prueba de estas características.

Muchas veces entrenamos mucho el físico, porque es fácil de entrenar, pero nadie se acuerda que la cabeza también hay que entrenarla. Y para la larga distancia es un elemento fundamental. A veces ves gente que parece que van muy fuerte y luego se desploman. Y eso es porque no hay una consonancia entre el entrenamiento mental y el entrenamiento físico. Y para mí es fundamental.

¿Cómo se entrena la cabeza?

Uff… ha muchísimas maneras de hacerlo. El carácter ayuda muchísimo, pero hay que forjar la cabeza. Hay que forjar entrenamientos psicológicos puros y duros. La gente me dice que estoy loca por algunos entrenamientos que hago, pero me ha ayudado a luego en carrera poder superar dificultades. Me ha servido para decir que cinco horas y media de bicicleta no son ‘nada’, porque he hecho cinco horas de rodillo mirando a una pared. Otra. Si me tocaba tirada larga a pie y hace un día con mucho viento y lluvia, pues me voy a hacer esa tirada al gimnasio, a la cinta. A mí me ha servido mucho a nivel mental. Normalmente no me pongo música porque quiero saber qué sensación voy a tener en carrera. Quiero saber cómo respiro, cuando aparece la fatiga, cuando puedo apretar o cuando no. Hay muchísima parte de entrenamiento mental, y es fundamental que una persona te guíe a nivel profesional para que te enseñe cual es el camino a seguir y cuáles son los pasos que debes dar.

@ana_faus

@PabloBoschG

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