La británica reflexiona sobre su estado de forma y su preparación en Lanzarote y Club La Santa antes de volar a Kona donde parte como una de las favoritas para hacerse con el título.

La última imagen de Lucy Charles-Barclay en Kona es tan icónica como devastadora, derrotada por la isla. Un año después, la inglesa regresará en apenas una semana al lugar donde tiene una gran cuenta pendiente.
Pero antes de desplazarse hasta Hawái para el Campeonato del Mundo de Ironman, que volverá a reunir a la élite de la larga distancia el próximo fin de semana, Charles-Barclay se instaló en Lanzarote para hacer del territorio conejero su mejor banco de pruebas en lo que ha sido su tercera visita al Club La Santa este año con el propósito de llegar a la gran cita del curso en las mejores condiciones posibles.
“MI CUERPO HA RESPONDIDO MUY BIEN AL ENTRENAMIENTO”
Un training camp del que según ha revelado en su canal de Youtube ha salido completamente satisfecha y con unas sensaciones a tener en cuenta y temer por sus rivales “Me encuentro en un momento muy bueno. Estoy en ‘plena forma’. Mi cuerpo ha respondido muy bien al entrenamiento. Así que he intentado tomármelo día a día, incluso sesión a sesión”.
LOS TRES INDICIOS QUE PONEN A CHARLES-BARCLAY
Una seguridad que llega tras lograr las señales que buscaba en Canarias. La primera tras la carga acumulada “Los niveles de fatiga aumentaron claramente, pero vimos progresos muy buenos en los entrenamientos”.
La segunda en forma de una continuidad de volumen que no había logrado hasta esta temporada “He logrado mantenerme en ese rango de entre 25 y 30 horas durante toda esta concentración y no he puesto enferma, ni me he lesiono ni nada por el estilo, entonces estamos en muy buena posición”, señala pues tal y como recalca antes podía completar una semana de 30 horas, pero después necesitaba reducir considerablemente la carga para recuperarse.
Una constancia que se repite también cuando habla del sueño. Sus registros, según cuenta, están alcanzando valores de 98 y 99 en su métrica habitual. Lo atribuye a una combinación de factores: regularidad en el entrenamiento, alimentación y horarios estables para acostarse y levantarse.
LANZAROTE Y CLUB LA SANTA, SU KONA EN MINIATURA: “ES TAN DURO QUE TE PREPARA MUY BIEN FÍSICA Y MENTALMENTE”
La elección de Lanzarote y el Club La Santa para dichos objetivos no ha sido casual. Más allá de la estrecha vinculación que une a Charles-Barclay con la isla, y lo demuestra no solo escogiéndola como campo base de su training camp, sino también eligiendo sus eventos como parte de su calendario – es la vigente campeona del Volcano Triathlon e Ironman Lanzarote al que considera como el mejor triatlón de larga distancia con permiso de Kona “Es increíble. Es muy duro, pero el ambiente durante la carrera es increíble” – la isla ofrece una aproximación natural a las condiciones que encontrará en Hawái. Calor, viento, desnivel y la dureza psicológica de entrenar durante horas en un entorno que no concede demasiadas treguas. “Entrenar aquí en Lanzarote siempre me ha ido muy bien de cara a la carrera de Kona”, sostiene.
El calor tiene, además, una ventaja práctica. En Lanzarote no necesita buscar una habitación cerrada, una cámara específica o una sesión artificial para exponerse a altas temperaturas. Sale a entrenar y el clima hace el trabajo.
La triatleta monitorizó sus respuestas fisiológicas mediante un sensor corporal y asegura que los datos muestran que recibió un estímulo de entrenamiento en calor incluso sin plantear las sesiones específicamente con ese objetivo. La diferencia, para ella, es también mental. No ha tenido que añadir a la agenda una nueva obligación: entrenar con calor. Simplemente vive y entrena con él. “Bueno, simplemente entreno con calor y me acostumbro a él”, resume.
La comparación con Kona para ella parece inevitablemente. “Creo que Lanzarote se parece mucho a Kona. Hace calor, hay muchas cuestas y hace viento. Es muy duro entrenar en ese entorno. Así que te prepara muy bien, tanto física como mentalmente, para cuando estés en The Big Island”.
Un Hawái que ya le espera a la campeona de 2023. Lucy Charles-Barclay quiere su segunda corona.








