El noruego cuenta los entresijos de su victoria en el Campeonato de Europa Ironman y sus confesiones elevan todavía más las expectativas ante los Mundiales.

Casper Stornes es el actual campeón del mundo Ironman y, si su extraordinario debut en la isla no fuese síntoma suficiente de su potencial, el triatleta constató que el resultado de 2025 no fue una mera coincidencia conquistando el pasado junio el Campeonato de Europa Ironman celebrado en Fráncfort.

En aquel entonces, su triunfo en ese Ironman no convencional de distancia reducida por las altas temperaturas con un margen de más de dos minutos sobre su compatriota y compañero de entrenamientos, Gustav Iden, y más de cuatro sobre Antonio Benito pareció algo que cumplía con los pronósticos, pero en realidad no fue así.

Más de un mes después de su victoria, el noruego ha realizado unas llamativas confesiones en su canal de Youtube que llevan a preguntarse ¿hasta dónde puede llegar realmente el atleta? Pues tal y como revela en ellas, Stornes se hizo con el entorchado continental lejos de su mejor estado de forma y tras completar una preparación para nada idílica y accidentada.

DRAMA EN LAS ALTURAS Y POR LOS SUELOS

Según explica el noruego durante su stage en St. Moritz tuvo grandes problemas para adaptarse a la altitud y eso derivó en un cambio de planes en su preparación donde en lugar de seguir acumulando carga tal y como tenía previsto, su objetivo pasó a ser recuperar a su cuerpo “Me costó la altitud antes de bajar a Fráncfort y durante la última semana del training camp entrené muy poco (y menos de lo pautado) porque tuve que centrarme en recuperar la energía y dejar que mi cuerpo asimilará los entrenamientos que habíamos realizado”.

El insólito problema con la altitud para un hombre acostumbrado a ello solo fue el primero de los dos grandes contratiempos que sufrió en tierras francesas. El segundo fue mucho más serio y comprometedor al caerse durante un entrenamiento, un incidente que inicialmente no pareció revestir gravedad ni ningún tipo de secuela pero que, con el paso de los días, se probó que no “La carretera estaba resbaladiza y, sí, me caí. Fue un poco extraño que no sintiera nada durante una semana, pero luego, en las dos últimas semanas antes de la carrera, fue empeorando cada vez más”.

La deriva de su dolor especialmente en sus costillas fue tal que el propio Stornes reconoce que dar carpetazo al segmento acuático, del cual salió decimosexto pero a tan solo dieciséis segundos del entonces líder Jamie Riddle, fue un alivio “Cuando terminamos la prueba de natación en la carrera pensé: «Vale, ahora ya podemos empezar»”. Tenía razón, demostrando que se conoce bien, pues fue uno de los pocos hombres que aguantó el ataque de un Nathan Guerbeur que seleccionó la carrera sobre la bicicleta.

Como ya es sabido, pese a todo, ganó y una vez recuperado y aunque no es el mayor especialista en la Media Distancia Casper Stornes será uno de los favoritos para el Mundial Ironman 70.3 junto a Jelle Geens, Kristian Blummenfelt, Hayden Wilde o Marten Van Riel.