El pequeño de los Brownlee vuelve a salirse del guion. El británico, tres veces medallista olímpico, se ha marcado un objetivo que va mucho más allá de competir y está vez es completar 10 triatlones sprint en solo dos días durante el Supertri Blenheim Palace los días 6 y 7 de junio.
Se trata de un reto que, sobre el papel ya impone, pero que además tiene un matiz especial, no lo hará en solitario ni en condiciones controladas, sino compitiendo dentro de la propia carrera, junto a miles de participantes.
COMPITIENDO CON LA GENTE, NO APARTE
Una de las claves del desafío es que Brownlee no estará en una salida élite ni en un circuito aislado, sino que va a compartir cada salida con triatletas populares, desde principiantes hasta deportistas más experimentados, es decir, cada triatlón será real, tráfico de carrera, transiciones, ritmo variable, lo que convierte el reto en algo mucho más exigente de lo que ya parece.
El propio Brownlee lo resume bien, “no se trata solo de hacer números, sino de vivir el triatlón desde dentro, con la comunidad“.
DIEZ SPRINTS QUE SUMAN COMO UNA LOCURA
Aunque se trate de distancia sprint, el acumulado de los diez triatlones impresiona ya que suman una distancia de 7,5 km de natación, 200 km de ciclismo y 50 km de carrera a pie.
Este acumulado se trata de un volumen que supera incluso una larga distancia, pero con una diferencia clave, aquí no hay ritmo constante ni estrategia lineal, hay múltiples salidas, esfuerzos repetidos y muy poco margen de recuperación.
BLENHEIM, UN LUGAR CON HISTORIA
El escenario tampoco es casual ya que Blenheim Palace es un lugar especial para los Brownlee. Allí ya compitieron antes de los Juegos de Londres 2012, en un duelo mítico que terminó prácticamente en empate entre Jonathan y Alistair.
Ahora el pequeño se los hermanos vuelve, pero con otro enfoque completamente distinto, ya no es una carrera, ahora es un experimento físico y mental.
MÁS QUE UN RÉCORD
Detrás del reto hay algo más que números, la idea es acercar el triatlón, mezclar élite y populares y demostrar que este deporte va mucho más allá del rendimiento puro.









