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Venció el IRONMAN Mallorca en 2016 entrando en el privilegiado listado de triatletas españoles con un slot a Kona élite. A partir de ahí, no lo tuvo fácil el mallorquín.

Cuando el trato profesional entre deportista y periodista traspasa a lo personal es más dificil escribir según que noticias que no te gustaría redactar nunca. En el caso de mi amigo Carlos López estoy convencido que está será la última pero no ha sido la más dolorosa.

En 2016 Carlos López, “Charly”, tuvo un premio a una vida dedicada al triatlón que los que estuvimos en Mallorca ese 24 de septiembre de 2016 vivimos con especial intensidad. Las calles de Alcudia a lo largo de una maratón vibraban al paso del que bautizamos, minutos después y tras cruzar en primer lugar la línea de meta, “el triatleta del pueblo”. Carlos López había ganado el IRONMAN Mallorca, la prueba de casa, con unos rivales internacionales de altísimo nivel. Ese día otro buen amigo, Tavo Rodríguez, fue tercero con una remontada épica desde atrás…pero nadie pudo con Charly que puso “la directa” a KONA esa mañana

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Teníamos a un chaval pequeñito, de tamaño,  que no de corazón, que sacrificando su día a día alternando su trabajo de 8 o más horas diarias con los entrenamientos de su amigo y entrenador Carles Tur (Nota mental: Este binomio tiene otro artículo, que no descarto compartir más adelante) para intentar sacar la cabeza entre la élite internacional y ese día obtuvo, o mejor dicho, obtuvimos su familia, su entrenador, su gente y los aficionados españoles un premio que parecía imposible en ese momento de IRONMAN en el que habían muy pocas opciones de conseguir el pasaporte a KONA. Y si miramos la historia del Campeonato del Mundo IRONMAN, me gustaría saber cuántos de los élite que se colgaron alguna vez un dorsal en Hawaii trabajaban las horas que lo hacia Charly. ¿Intuimos todos la respuesta verdad?

Pues hasta este punto de la historia todo bien, incluso bucólico. Pero desgraciadamente la vida, la fatalidad o el destino, tenían un guión mucho más dramático para Carlos López, recién coronado “Triatleta del Pueblo”.

Un año después, a escasas 2 semanas para volar a Hawaii y tras un año de preparación y sacrificios que solo el y los suyos conocen, una conductora que decidió consultar su teléfono mientras conducía, se pasó al carril contrario por el que circulaba nuestro protagonista que, fruto de la imprudencia, estuvo a punto de perder su vida que salvo de milagro como él mismo confesaba en la noticia que publicamos horas después.

Foto IG Carlos Lopez

En lo que no hubo milagro fue en la vida deportiva. Carlos no pudo competir en KONA y no pudo cumplir su sueño y el deseo de toda la afición, de todo el pueblo. Para más INRI la sangre fría de IRONMAN ya que a sus responsables no les tembló el pulso para esconder su humanidad y cerrar las puertas a cal y canto a un posible aplazamiento de el Slot que tanto había costado.

Dolió más cuando en idénticas circunstancias IRONMAN concedió una invitación a Mat Russell para participar en Kona 2018 y ninguneó a nuestro “triatleta del pueblo” como explicaba Lluis Navarro en este doloroso artículo de la época.

Tras ello, y siendo honestos, la trayectoria deportiva de Charly se fue apagando a pesar de algún coletazo que otro en el que el mallorquín rascaba podios en pruebas nacionales y, en otro intento de competir en la larga distancia en el, por aquel entonces,  Triatlón de Vitoria, Carlos vio como una apendicitis la noche antes le dejó en el dique seco.

En resumen, Charly, esto no es un reportaje, no es un artículo de retirada, es MI HOMENAJE y mi agradecimiento a todos los buenos ratos compartidos, en lo profesional pero mucho más en lo personal. Prometo llamarte cuando pasen unos días de este último bache que supone la retirada ok? Por ahora prefiero dejar estás líneas en mi revista, que es un poco tuya también y dejar enfriar la amargura.

El triatlón estará siempre en deuda con Carlos López Díaz, “El triatleta del pueblo”…

Sin poder sentirme otra vez competitivo desde el 2019 en IM Vitoria y seguir arrastrándome por las carreras hasta hoy.
Y como acepto competir sin ser lo mejor que puedo he tendido que tomar la decisión de poner un punto y aparte ha esta aventura. Feliz de a ver competido contra los mejores y consiguiendo los objetivos. Ganar un IM y clasificar para KONA.

A pesar de todas estas circunstancias, que nos hubieran destrozado a cualquiera de los mortales, os puedo prometer que hasta hoy que hemos conocido su retirada, JAMÁS, y lo escribo con MAYÚSCULAS, he dejado de ver en la mirada de Charly su ambición y su optimismo a pesar de los palos que le ha dado la vida más allá de lo deportivo y que no estimo oportuno narrar en este artículo pero que sus amigos conocemos.

Esa ambición y ese talante fue el que debió ver Víctor Gutiérrez y su equipo para apoyarle con el ANB en los momentos en los que era tal vez más fácil mirar hacia otro lado, gesto que no ha pasado desapercibido en la comunidad.

 

 

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