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A sus 87 años de edad, Hiromu Inada lleva años siendo el triatleta más longevo del mundo, y a día de hoy se entrena para estar en Kona hasta los 90

En 2018, días antes de cumplir los 86 años, Inada conseguía el récord Guiness de mayor edad en participar en un Mundial de IRONMAN y además, finalizarlo con éxito.

“Mi objetivo es el próximo mundial de 2021”, ha asegurado Inada desde su gimnasio en Chiba, al este de Tokio. “Participaré en él sin duda alguna, y sin duda alguna quiero romper el récord mundial de edad de nuevo. Es mi objetivo actual y el más importante”.

Con su físico esbelto y las marcas de ‘moreno paleta’, Inada parecería un hombre que ha competido en pruebas de resistencia durante toda su vida, pero en realidad comenzó a practicar deporte pasados los 68 años.

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Después de trabajar en la cadena de televisión pública japonesa NHK, Inada comenzó a nadar y a correr, y compró su bicicleta a los 69 años. Un año más tarde compitió en su primer triatlón. Poco después murió su mujer y convirtió las pruebas en una obsesión. Con 82, en 2015, ya estuvo en Kona, aunque esta vez se quedó a escasos 5 segundos de cruzar la meta en Ali’i Drive

El aliento que recibió de los asistentes a la prueba le dio fuerzas para participar de nuevo al año siguiente y esa vez sí lo logró. “Hasta entonces, había pensado en dejarlo si me parecía que ya había sido suficiente, pero a partir de aquello lo que tengo en mente es que para nada puedo dejarlo, y que tengo el absoluto deber de competir porque, si no, me sentiré mal por quienes me apoyan”, señala Inada.

El deportista entrena cada día. Se levanta a las cuatro y media de la mañana y a las seis ya está en la piscina para sumar los primeros metros. Para él, el aplazamiento de la prueba al año que viene es una oportunidad para que se calme el dolor que siente en una de las rodillas y también para llegar con mejor forma. “Confío en que pueda probar nuevas cosas para mantenerme en forma”, ha asegurado, para añadir que también espera poder posponer el pico de su forma física hasta las fechas en que se celebra la prueba. “Por eso prefiero pensar que no ha sido malo que la prueba se aplace”.


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