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Escándalo e incomprensión pública tras la decisión de la Federación Italiana de Triatlón para los Juegos Olímpicos de París que perpetúa y reabre los viejos problemas internos.

Las ausencias de Michele Sarzilla e Ilaria Beto en la convocatoria para Paris ofrecida el jueves 6 de junio por el Director Técnico Julien Clonen y el presidente Riccardo Giubilei en la que sí están Alessio Crociani, Gianluca Pozzatti, Alice Betto, Bianca Seregni y Verena Steinhauser han hecho estallar y poner en pie de guerra a parte del triatlón azzurri.

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Minutos después de conocerse la decisión, las redes se llenaban de comentarios expresando su inconformidad con esta decisión y reclamaban explicaciones. Además, compañeros del circuito mundial y nacional y figuras públicas del ámbito deportivo italiano mostraban su apoyo tanto a Sarzilla como a Zane.

En ese primer momento, uno de los ejemplos más significativos fue el de Michele Bortolamedi quien escribía y advertía: “Para todos los chicxs jóvenes que esperan ser llamados algún día: Ten cuidado con los likes que pones hoy en día, para algunos cuentan más que los resultados“.

“PERCHÉ?” EL LAMENTO DE SARZILLA


La reacción de los dos protagonistas tampoco se hizo esperar. Por un lado, Michele Sarzilla se expresaba mediante dos stories y posteriormente en un post. En la primera, colgaba el ranking olímpico de los cuatro hombres involucrados. Horas más tarde, subía un conciso a la par que expresivo “PERCHÉ?”. Una pregunta sin respuesta y que resume un sueño arrasado: debutar en unos Juegos Olímpicos con 36 años. Un ahora o nunca.

Un final infeliz para un deportista que se acercaba al profesionalismo en el triatlón a edad tardía y que, a pesar de ello, los números lo situaban como el mejor triatleta masculino nacional en esta clasificación olímpica. Insuficiente para estar en París.

Finalmente, la contundencia verbal llegaba a lo largo de la tarde-noche del viernes, cuando el italiano se explayaba de forma afilada y disparaba contra aquellos que han tomado la decisión, argumentando con resultados su disentimiento al respecto y aprovechando para lanzar la siguiente reflexión en su post.

Es una derrota para el sistema deportivo italiano, una afrenta a la meritocracia y a los valores éticos y deportivos en los que siempre he creído. Imagina ganar una carrera y que al cruzar la meta te digan que no gana el primero sino el segundo. ¿Cómo te sentirías?

Hoy no sólo yo he perdido algo, sino todos vosotros, amantes del deporte y del triatlón”.

EL ANÁLISIS COMPLETO FAVORECE A SARZILLA

Con los números generales a su favor, desde el organismo transalpino no pueden argüir inexperiencia como motivo de peso para dejarlo fuera. De hecho, únicamente Pozzatti goza de bagaje olímpico entre el trío masculino en cuestión. Las motivaciones que esgrimen para decantarse por uno o por otro triatleta para París tampoco juegan en contra de Sarzilla. Así argumentan la elección:

Las elecciones se han ponderado cuidadosamente en función de las características específicas de las carreras, las condiciones meteorológicas, el tipo de recorrido urbano al que se enfrentarán los atletas en París, las cualidades físicas y los índices de rendimiento que hemos estado monitoreando durante tres años”.

Lo cierto es que, echando mano de la hemeroteca, Sarzilla no solo conoce el trazado sino que, en el Test Event de 2023 fue el mejor rozando un TOP15 de una competición en la que no faltaron ninguno de los “gallos” del pelotón. Aquella decimosexta plaza brilla en comparación a la trigésimo segunda de Pozzatti y la trigésima novena de un Nicolò Strada que actualmente se ubica en el TOP5 italiano y no entra en la ecuación.

CROCIANI, FOCO DE LA CONTROVERSIA


En un contexto beligerante, Alessio Crociani es el otro hombre salpicado y señalado por esta situación, en contraposición de un Pozzatti que sí cuenta con la aprobación popular. A sus 23 años, tendrá que lidiar con la presión que eso conlleva. En su contra, su puesto 95 del ranking o sus escasos antecedentes tanto en Series Mundiales (sin grandes resultados) como en un relevo mixto del que también será parte. A su favor, su juventud y un año 2024 en el que ha ganado en la Copa de Europa de Caorle y la Copa de Oceanía de Wanaka, su labor en el tercer puesto del relevo mixto – sin estrellas – en Napier, donde también fue sexto individualmente.

ZANE NO SE CALLA


Por su parte, Ilaria Zane utilizó la misma fórmula que Sarzilla para abrirse canal en un largo texto publicado en forma de post. El dolor, el desengaño, así como el agradecimiento a todas aquellas personas que la han apoyado en este proceso protagonizan sus palabras. Unas en la que, como Sarzilla, también alude a su posición dentro del ranking nacional y arremete con dureza contra el comportamiento y trato recibido por parte de su federación.

Este es un pequeño extracto de su comunicado:

Estoy en el puesto 26 de la clasificación olímpica y en el 27 de la clasificación mundial (que premia el rendimiento de los últimos 12 meses y me sitúa como la 2ª italiana), eso no me lo quita nadie y estoy orgullosa de ello.

Desgraciadamente, sin embargo, una vez más la elección no recae sobre mí, los «números» no avalan mi presencia en los Juegos Olímpicos, no he podido demostrar lo suficiente evidentemente. Por lo tanto, seré la reserva, por segunda vez.

Es difícil aceptar que he sido copiloto todo este tiempo sin que se me hiciera consciente de ello. Una vez cumplida la tarea, me dieron la patada. Es cierto, no hay ningún italiano que haya logrado un criterio útil para la selección automática, así que todo quedó a discreción del consejo federal… pues bien, la única vez que quizás era el momento de mostrar un mínimo de reconocimiento hacia los que han estado ahí durante estos dos años y han escrito un camino, prefirieron basarse en estadísticas y números. Y para los que no lo tenían claro, para ellos a día de hoy, soy la nº 4.

Amargada, decepcionada, ofendida, sólo me queda bajar el telón de este triste espectáculo, tomarme un tiempo para reflexionar y pasar página”.

DE LA CONMOCIÓN A UN “BASTA YA” COMÚN


Los días han demostrado que aquella cólera no era un arrebato que iba a quedarse en un toccata e fuga, sino la chispa que ha avivado un fuego que en los últimos tres años se había mantenido bajo control a ojos del público internacional.

Ahora, el grito público de antiguos miembros de la selección se escucha más alto y vindicativo, con un discurso en el que se repiten los mismos puntos: injusticia, sueños rotos por una dirección corrompida, la urgencia de un cambio, la falta de transparencia, la ausencia de ética y el interrogante sobre los valores o ausencia de los mismos que se quieren transmitir a las futuras generaciones.

EL DECÁLOGO DE FONTANA

Daniel Fontana – olímpico en Atenas y Pekín – publicaba un texto que puede llegar a ejercer y entenderse a modo de manifiesto de todo lo anterior.

En él, tilda el momento como “muy amargo para el triatlón italiano” Y sitúa su inicio más de cuatro años atrás. Recrimina la insensibilidad de una elección a discreción carente “del deber moral de explicar las decisiones tomadas”. Sin embargo, reconoce la licitud de ese tipo de selección en la que “se excluye del equipo olímpico a atletas que sobre el terreno han adquirido las puntuaciones de clasificación y manifestado su mérito”. Por eso incide, “no por casualidad” en ese deber moral de la organización. Crítica “el carácter unidireccional de la comunicación y la limitación máxima de cualquier potencial dialéctico”, especialmente en una federación a la que acusa de caracterizarse por “su costumbre de emitir comunicados y hacer proclamas sobre cualquier cosa”, excepto cuando son verdaderamente necesarias. Y no duda en radiografiar los dos grandes males del triatlón azzurri.

Por un lado, no existen criterios objetivos e irrefutables para orientar las convocatorias, protegiendo a los atletas que demuestran ser los mejores sobre el terreno”, siendo el ranking el único dato objetivo disponible. Por el otro, argumenta que la reglamentación italiana adolece de graves carencias e insta a una impostergable “intervención que ponga fin a la actual discrecionalidad: peligrosamente corta y, en algunas situaciones, una gran tentación”.

Dos aspectos que en muchos conducen a un tercer punto recurrente: “truncar el sueño de un deportista (…) y tal vez decretar el fin de una carrera”.

DESTRUCCIÓN, MALAS CONDICIONES LABORALES Y UN PORTAZO


Lo último no ocurrió, pero estuvo a punto de suceder para Angelica Olmo, Davide Uccellari y Alessandro Fabian, los perjudicados en 2021.

Fabian lo recuerda como “una burbuja, de días y semanas surrealistas. Pero tenía que cumplir mi compromiso con la camiseta azzurra, a la que había representado durante 15 años, y de la que era capitán”. Uccio rememora que perdiótotalmente las ganas hacia este deporte” después de ser excluido de los Juegos Olímpicos a pesar de haber conseguido la clasificación nominal. Y Olmo remembra que “ese movimiento me destruyó y destruyó todo lo que había construido y que había trabajado durante años”.

UN INFIERNO OLÍMPICO

Ella brinda un testimonio único. Olmo sí estuvo en Tokio, donde no finalizó la prueba individual. Ahora, destapa que le hicieron parar en la carrera para salvaguardar el relevo, del que luego le apartaron el día antes de la carrera con excusas ridículas. A las que le siguieron chantajes y trampas antes de decidir “salirme de cualquier competición que implicara a este entorno y a esta gente”. Una situación límite que se enconó hasta el punto de tener que dejar el grupo deportivo (que apunta siempre le apoyó) y perder cualquier ayuda económica que tuviera. Obligada a cargar con una cruz deportiva “cuando vas en contra de esta gente ya no tienes tu sitio, se puede comparar con el infierno”.

LAS MISERIAS DE LA BASE

Uccio profundiza y afirma que “han arruinado un mundo ‘nicho’ tan sano como el nuestro en detrimento de la salud de deportistas, técnicos y futuras nuevas generaciones”. Asimismo, ahonda en las cloacas de su federación, al reclamar unas condiciones dignas (“Viva el triatlón en el que no hace falta que los atletas PO se paguen su propia comida o que los sub-23 pidan dinero a sus padres para pagarse una carrera fuera de casa”.) y exige poder recuperar la libertad de expresión y comunicación (“Viva el triatlón en el que una charla por teléfono era una garantía y un like equivocado en Instagram no ponía en peligro una convocatoria”).

“TENEMOS QUE ENVIAR A ESTA GENTE A CASA”

Tras recordar que en su momento nadie les apoyó, todos ellos interpelan a los suyos a “abrir los ojos” y no perder el tiempo al considerar que “es hora de que las cosas cambien”. Uccio, más explícito, sentencia “Tenemos que reconstruirlo todo y enviar a esta gente a casa”.

Y una última reflexión en la voz de los cuatro “Estamos dando un muy mal mensaje a las futuras generaciones de atletas y nos estamos manchando de una culpa que no puede ni debe ser subestimada”.

LAS COSAS AÚN PUEDEN CAMBIAR Y CREO EN ELLO


Después del golpe anímico, tanto Ilaria Zane como Michele Sarzilla agradecieron las muestras de afecto y el bergamasco también compartió un optimista “estamos haciendo (y debemos seguir haciendo) un gran «lío». Las cosas aún pueden cambiar y creo en ello”.

CAE LA CÚPULA DEL CONSEJO FEDERAL

Quedaba por ver si las palabras se convertirían en hechos y así ha sido con un primer paso. Tras los acontecimientos, seis de los miembros del Consejo Federal presentaban su dimisión y el presidente Giubilei se ha visto obligado a presentar elecciones a dichos cargos.

UN PARÍS CONVULSO


A menos de dos meses para la gran cita, la FITRI tendrá que actuar para calmar las aguas revueltas que ellos mismos han removido con su elección. Especialmente, porque tanto Sarzilla como Zane también viajarán a Francia como triatletas reservas. Una situación extremadamente delicada para ellos dos, quienes sumidos en el duelo de un objetivo truncado, tendrán que convivir con los miembros de una dirección técnica con la que mantienen un enfrentamiento abierto y, del que con buen tino, han dejado al margen a sus cinco compañeros.

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