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Jonathan Brownlee sorprende con su presencia en la cuarta etapa de la Volta a la Marina siendo uno de los protagonistas

VOLTA A LA MARINA


El menor de los Brownlee no había manifestado con exactitud cuál sería su calendario inicial de un curso marcado por los Juegos Olímpicos de París en julio. Por eso, su participación en la Volta a la Marina ha asombrado a la par que ha sido una decisión lógica para alguien que pasa parte del año en tierras españolas.

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Por delante, un test de 68 kilómetros con inicio y final en la ciudad alicantina de Benissa y en la que los ciclistas tenían que afrontar hasta en dos ocasiones la ascensión a Fuster: 6 kilómetros con una pendiente media del 4’1%.

Enfundado con los colores de su marca Brownlee Fitness, el triatleta de Leeds hizo gala de su categoría para liderar la escapada del día. Una fuga conformada por cuatro integrantes que pedaleó unida hasta que Brownlee decidió atacar en el segundo paso por Fuster. Se marchó y cogió ventaja, pero el buen entendimiento entre el polaco Tomasz Krupinski, el finés Markus Auvinen y el ibicenco Jaume Muñoz hizo que su aventura en solitario acabase a pocos metros de la línea de meta. Finalmente, Krupinski fue el más rápido mientras que Jonathan lograba la segunda posición por delante de Auvinen, tercero y de Muñoz. Además, el triatleta se llevó el premio de la montaña.

Pero Brownlee no fue el único triatleta en la localidad de la Marina Alta. El manchego Andrés Hilario (Club Triatlón Albacete) fue otro de los nombres del pelotón y concluyó en decimosexto lugar, a cuarenta y seis segundos del ganador.

UN ÚLTIMO TANGO EN PARÍS


El de Jonathan Brownlee en Benissa es un inicio de temporada un tanto atípico respecto al que la mayoría de sus compañeros ha escogido: campo a través, pruebas atléticas o duatlones. Pero es la decisión de un veterano que, deportivamente, tiene entre ceja y ceja participar por cuarta y última vez en unos Juegos Olímpicos.

Un objetivo que parecía descartado antes de Tokio, pero que renació tras el buen sabor de boca que le dejó su rendimiento en tierras niponas. Cabe recordar que el más joven de los Brownlee es el triatleta más laureado de la disciplina en los Juegos Olímpicos con tres preseas. Una de cada color, aunque sin el oro individual.

Para él, conseguir plaza para Londres, Río de Janeiro y Tokio fue relativamente sencillo. Conseguir billete para la capital gala no lo será tanto. En 2023, Brownlee fue todavía más consciente de ello cuando no consiguió el slot ni en el Test Event ni en la Gran Final de las Series Mundiales en Pontevedra.

De hecho, y tal y como ha confesado en una charla con Pete Pastides en The Bronwlee Fitness Podcast, su rendimiento en las Series Mundiales le hizo vacilar, pero sus resultados en la Superleague le han hecho confiar en que, si podía ser competitivo ahí, todavía lo puede ser en unos Juegos Olímpicos. Unos a los que de acudir, sabe que un papel como underdog le beneficia.

Además, más allá de confirmar que la prueba del relevo mixto del 5 de agosto será de cumplirse, su último tango en unos Juegos Olímpicos. También ha desvelado que tras París no regresará a las Series Mundiales, pero sí continuará ligado a la Superleague.

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