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Ana García fue una de las embajadoras de triatletasenred.com en la edición de Madrid de las Wild Wolf Series by Polar. Una emocionante aventura de una mama que empezó a preparar este reto después de dar a luz a su bebito.

50 en bici. 15 carrera. Son los kilómetros que he podido entrenar desde que de “triatletasenred.com” se me propusiera hacer el Wild Wolf Triatlon Series de Madrid, a cambio de compartir mi experiencia. Y hace ya unos cuaaaaaantos meses de aquello.

Pero vamos al lío, a contar lo que de verdad ha supuesto ésta “aventura”. He sido mamá en Septiembre de 2012. Hace 9 meses. Desde que me quedé embarazada, pensaba que a los 3 meses de dar a luz, si todo iba bien, podría estar compitiendo. Sin embargo, ha sido muy frustrante comprobar cómo sin ayuda, no sacas tiempo apenas ni de ir al baño.

Así que, me lo tomé con calma, y escogí el formato ¨Short¨, un olímpico sin Drafting y con menos metros de natación (aunque es mi punto fuerte). Lo elegí mirando horarios de salida y, cómo no, pensando en el bebé. El resto de pruebas suponía correr a plena tarde, con el calor que hace en la Casa de Campo.

Cuando vinieron los Pro a Madrid, como un mes antes, sólo habia hecho 20 km de rodillo, necesitaba motivación, así que cogí la bici y me fuí a ver a las chicas a la Cdc. ¡qué máquinas! vuelan. vuelvo a casa con subidón, por delante 20 km que hago acoplada, pensando que en un mes tengo tiempo para varias salidas en bici y ponerme las pilas. Subiendo la última cuesta hacia casa… clack clack pfff pfium!!!!! ¡el desviador al garete! Me quedo sin bici, no me lo puedo creer, ¡¡¡el desviador me ha agujereado la vaina!!! mi buen amigo Josele me dejaría una bici que, aunque grande, me permitiría proseguir con mi hazaña.

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Wild Wolf_13_294Así que, allí estaba yo. Domingo 30 de Junio. 9 de la mañana. Se supone que debía calentar, la salida es a las 9:30, y sin embargo le estoy dando el pecho al niño. Tranquila, realmente porque pensé que no completaria las dos vueltas en bici, mi forma física es penosa, y, en caso de hacerlo, seguro que seré la última de toda la serie. No creo que nadie se haya presentado con menos horas de entrenamiento que yo.

Cámara de llamadas. Todo el mundo mojado. Yo no he tocado el agua. Propongo a mi compi Yolanda el llevarla a pies, pues ella tiende a bloquearse en el agua. Nos dan la salida, cero nervios, inusual en mi. Espero a que se tiren todas las chicas. ¡el retroceso del pantalán casi me tira al agua! Me pongo a tirar de Yolanda, pero voy muy despacio y me da manotazos en las piernas, así que me pongo a nadar más fuerte… hasta que la pierdo.

Empiezo a adelantar gente !va a ser que no nado tan mal¡ y me siento muy cómoda en el agua. Cuando enfilo hacia la rampa de salida, miro hacia atrás, ¡madre mía, la de gente que he adelantado!. Pero al ponerme de pie…. no puedo correr. Había olvidado la importancia de entrenar las transiciones, igualmente, no lo hubiese hecho.

Me empiezan a pasar….camino oyendo las voces de todos mis amigos que me animan a gritos. y esperando escuchar a mi marido, pensando en cómo estaría el bebe, si le habrá puesto una gorra o si tendrá hambre… me olvido de mi misma en la transi. T1. casco, dorsal, y gominolas energéticas.

No puedo dejar de pensar en lo desastre que soy. Ni siquiera sé por dónde transcurre el segmento de bici, aunque sí se que éste año nos sacan fuera de la CdC. Bueno, plato pequeño y con calma, me subo a mi bici prestada, con las zapas de spinning que me aprietan muchísimo, puesto que el préstamo viene con pedales de montaña que no he tenido tiempo de cambiar.

Y pedaleando pedaleando voy completando los primeros 20 km. Me siento bien, me llama la atención lo chulo que es el nuevo trazado, y lo bien guardado que está, cada rotonda hay una pareja de la Benemérita, o bien Policia Local.

Entramos en la Cdc y subimos Garabitas. . Allí estaba Luis con Juanillo, el bebé. No puedo evitar emocionarme, y con las mismas, recargo las pilas para la siguiente vuelta. ¡¡Qué bien me sentía!!!

Cómo echaba de menos éste deporte, Dios mío. T2. Ay ay ay!!! qué rígidas tengo las piernas. Me pongo mi gorrilla y zapas y a correr. Bueno, a emular que corro. Me encuentro de nuevo a mis dos amores a la salida de la transición, y me detengo a dar un besito a mi bebé, pensando que ojalá herede la misma afición. Su cara y su expresión de sorpresa al verme me emociona de nuevo, así que me pongo a correr, que por delante me quedan 10 km y no he conseguido juntar más de 3 entrenando en casa, así que sé que voy a sufrir.

Los primeros 5 km los paso bien. Un montón de amigos me animan, eso siempre hace las carreras más fáciles. Pero un dolor en la planta del pie presagia lo peor: dos tremendas heridas, que no ampollas hacen que sientan cada zancada como un paso sobre cristales. ¡yo siempre he hecho los olimpicos sin calcetines! creo que ésta es la última vez.

No puedo casi correr ni andar, pero por mi niño tengo que seguir. Para cuando enfilo la última cuesta abajo, ya me habían pasado casi todos los corredores. Un poco más y mi hijo ya ha hecho la primera comunión… ah no! ya les veo! la emoción no me deja respirar. última recta, mi marido me lo entrega… demasiado pronto, casi 11 kg que pesa el nene… jod… que no puedo entrar así en meta!!! si no puedo con él!!!!! pero ahi estaba yo, más contenta que unas castañuelas, siendo consciente de lo que acababa de hacer, casi sin entrenar. Y con mucho dolor en los pies.

Pero como se comenta en los foros… NO PAIN, NO GAIN.

Captura de pantalla 2012-06-11 a la(s) 21.27.07

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