La triatleta hace público el largo proceso que le llevó hasta el diagnóstico final, su obligada decisión de pasar por quirófano y la dura recuperación de una patología asociada al ciclismo.

La triatleta helvética Lisa Perterer se ha confesado que en los últimos meses se ha sometido a una cirugía por endofibrosis de la arteria ilíaca en ambas piernas. Una circunstancia que ha revelado después de no poder tomar la salida en Ironman Texas como tenía previsto en lo que iba a suponer su regreso a la competición tras pasar por quirófano.

Los últimos meses no han sido nada fáciles. De hecho, han sido de los más duros que he vivido” comenzaba Perterer, quinta clasificada en el Mundial Ironman de Kona el pasado mes de octubre. Como en la mayoría de los casos, su relato arranca con una pierna dormida y después un dolor diario para el que inicialmente nadie encuentra respuesta. Sus apenas 34 años de edad – todavía más joven cuando sucedió el origen del problema – y la buena salud como atleta de élite le llevaron a ser una de más de las pacientes con diagnóstico tardío.

Tal y como revela, Perterer llevaba buscando poner nombre a lo que le sucedía durante los últimos dos años y medio. Algo que por fin llegó después de conquistar Ironman Cozumel en noviembre: endofibrosis de la arteria ilíaca en ambas piernas.

¿QUÉ ES LA ENDOFIBROSIS DE LA ARTERIA ILÍACA?

Endofibrosis de la arteria ilíaca en ambas piernas o lo que es lo mismo, una condición vascular no ateroesclerótica que produce reducción de la perfusión de las extremidades inferiores. En términos mundanos: la obstrucción de uno de los vasos sanguíneos que riegan las piernas.

Una patología de origen biomecánico que se ha convertido en una de las mayores pesadillas del pelotón ciclista internacional tanto masculino como femenino donde como Lisa, las campeonas olímpicas Pauline Ferrand-Prévot, Annemiek van Vleuten O Marianne Vos han pasado por el mismo proceso.

EL ‘RUTINARIO’ CALVARIO MÉDICO HASTA EL DIAGNÓSTICO

“«Por suerte», ha afectado principalmente a mi pierna derecha, pero esa es también la que me ha causado tantos problemas” se sinceraba Perterer sobre una lesión cuya prevalencia es que sea la arteria ilíaca izquierda a ser la más propensa a sufrir la endofibrosis que la derecha – a revés que con Lisa – pero que en el caso de esta se ha producido en ambos ha sido en ambos. Los problemas de los que habla la triatleta se tradujeron en “Innumerables visitas al médico” y una respuesta habitual “Simplemente te estás haciendo mayor, Lisa”. Algo que “no estaba dispuesta a aceptar” hasta que por fin obtuvo la contestación que necesitaba.

MENTALMENTE, LIDIAR CON EL DOLOR DIARIO ERA AGOTADOR”

A partir de ahí, la mujer que a principios de año lograse subir hasta en cuatro ocasiones al podio entre Ironman (ambas distancias) y T100 lo intentó “todo” en cuanto a tratamientos conservadores, pero como reconoce “nada lo resolvió de verdad”. Entre sus probaturas y elucubraciones ¿Correr más rápido que el ritmo de tempo o de Ironman? Imposible sin que su pierna dejase de funcionar. “En la bicicleta, mi equilibrio era inestable (60/40), con dolor constante”. Un dolor diario que traspasó a lo psicológico “Mentalmente, lidiar con el dolor diario era agotador”.

“MI ÚNICA OPORTUNIDAD ERA ARRIESGARME Y OPERARME”

Diagnóstico en mano, sin frutos mediante tratamiento conservador y un dolor incesante que afectaba tanto a lo físico como lo mental Lisa Perterer tomó la única decisión posible de cara al futuro de su trayectoria profesional, operarse como tantos otros. “Mi única oportunidad de correr más rápido y volver a disfrutar de verdad del deporte era arriesgarme y operarme justo después del T100 de Catar”.

PERTERER: UNA RECUPERACIÓN COMPLEJA

Así lo hizo cuando no lo hiciese público. No obstante, lo que vino después para Perterer ha sido tan arduo como el propio diagnóstico. “Los dos meses siguientes a la operación pusieron a prueba mi paciencia” decía en redes. Cuatro semanas sin moverse, seguidas de otras cuatro semanas de solo caminar ligeramente y un sempiterno recordatorio de lo sucedido cada vez que miraba las marcas de la operación que “siguen ahí”.

LA GRAN DECEPCIÓN DE IRONMAN TEXAS: “SEGUIREMOS ADELANTE”

Aun así, la triatleta se esforzó en dejar todo eso atrás y centrarse en el inicio de la temporada, cuyo pistoletazo de salida tenía fecha programado en Ironman Texas y Perterer “estaba convencida de que lo conseguiría”. Y todo parecía indicar que así sería cuando comenzó a prepararlo cuatro semanas antes: “Todo salió mejor de lo esperado. Mi cuerpo respondía, me sentía fuerte de nuevo. Me sentía feliz, preparada y, sinceramente, muy orgullosa de haber llegado a la semana de la carrera en tan buena forma”.

Sin embargo, un fuerte resfriado y un empeoramiento de su salud – subida repentina de la fiebre incluida – la mañana de la carrera dio al traste con sus planes. No hubo Ironman Texas para ella en lo que considera un DNS decepcionante. “Duele. Mucho. Pero a veces la decisión correcta no es la más fácil. Quizás sea solo mi cuerpo pidiendo un poco más de tiempo. Así que nos adaptamos. Seguimos adelante” ha escrito en sus redes sociales.

PERTERER: SU REGRESO EN EL HORIZONTE Y UN OBJETIVO PARA 2026

Dicho y hecho. Pese a este inoportuno contratiempo Perterer no ha perdido su ambición y la helvética ya ha anunciado sus siguientes objetivos de la temporada: el Campeonato de Europa en el Ironman de Hamburgo y el Ironman 70.3 de Aix en Provence. Asimismo, la suiza ha comunicado el cambio de metas respecto al curso pasado y en 2025 peleará por Ironman Pro Series en lugar de enfocarse en el circuito T100.