El triatleta belga Joren Thys, séptimo clasificado en el pasado Ironman Lanzarote 2026, ha relatado en sus redes sociales una experiencia que pudo terminar en tragedia durante el Embrunman Triathlon de este pasado fin de semana.

Apenas 200 metros después de comenzar la natación, recibió un fuerte golpe en la cabeza, perdió el conocimiento y quedó sumergido en el agua sin que, según su propio testimonio, nadie se percatara de la situación.
Tras recuperar la consciencia en medio del pánico, consiguió salir por sus propios medios y fue atendido durante más de una hora por los servicios médicos.

Embrunman es una de las pruebas de larga distancia más exigentes y emblemáticas del calendario europeo, pero esta vez algo más que imágenes de sufrimiento deportivo.
El triatleta ha denunciado públicamente el peligro que vivió durante los primeros compases de la natación, una situación que él mismo califica como una experiencia “casi mortal“.
UN GOLPE EN LOS PRIMEROS 200 METROS
Según ha explicado, la situación se volvió especialmente peligrosa al quedar inconsciente dentro del agua. “Nadie me vio mientras me estaba ahogando hasta que, por suerte, desperté presa del pánico, jadeando en busca de aire y tragando agua“, relata Thys en su perfil de Instagram.
El belga consiguió recuperar la consciencia a tiempo y, pese a encontrarse desorientado y con dificultades para respirar, logró alcanzar la orilla por sus propios medios.
Una vez fuera del agua, permaneció más de una hora bajo vigilancia de los servicios médicos, a los que ha agradecido su rápida intervención.
«NO ME SENTÍ SEGURO»
Más allá del susto y de las consecuencias físicas del incidente, Thys ha querido poner el foco en la seguridad de los participantes durante las salidas masivas.
En su publicación, el triatleta reconoce que la experiencia le hizo descubrir un peligro que nunca había imaginado y cuestiona si los sistemas de vigilancia durante los primeros metros de la natación son suficientes.
“No me sentí seguro y no había nadie allí cuando necesité ayuda“. asegura, por ello, considera que ha llegado el momento de revisar seriamente la seguridad de los atletas durante este tipo de salidas.
LAS SALIDAS MASIVAS, DE NUEVO BAJO EL FOCO
El incidente vuelve a poner sobre la mesa uno de los debates más recurrentes dentro del triatlón, cómo garantizar la seguridad de los deportistas durante las salidas masivas.
Los golpes, los contactos entre triatletas y la dificultad para detectar rápidamente a un participante que queda inmóvil en el agua son algunos de los riesgos asociados a este tipo de salida.
De hecho, muchas pruebas ya han optado por modificar sus formatos de salida como Ironman, Infinitri o el mismo Triatlón de Alpe d’Huez, una prueba muy parecida a Embrunman las cuales han sustituido la salida masiva por una salida escalonada “Rolling Start” con el objetivo de dispersar a los participantes y reducir la congestión durante los primeros metros de la natación.








