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Un grupo de atletas pros británicas hablan de los linchamientos que sufren cada día por no poder entrenar en sus instalaciones

Un grupo de atletas de Gales se ha pronunciado sobre el acoso que experimentan cuando entrenan en calles y parques porque no pueden acceder a sus instalaciones habituales durante el confinamiento que sufre su país.

En un momento donde la sensibilidad de algunos roza los límites inauditos, los hechos llegan hasta el punto de que una de las PRO afirma que no se siente segura cuando sale a entrenar. Asimismo, una compañera suya, denuncia un violento incidente en el que le arrojaron una lata de cerveza vacía mientras hacía series.

Suficiente mal trato tienen que aguantar algunas mujeres cuando salen a entrenar al exterior -miradas, comentarios…- para que encima sufran aberraciones de este calibre.

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La Federación Galesa de Atletismo, Welsh Athletics, está trabajando codo con codo junto a la policía del sur de Gales para explorar de qué manera pueden proteger a los diferentes grupos que se concentran en parques, ya que es donde encuentran el mejor terreno para rodar y hacer repeticiones.

Además, el gobierno tiene permitido el entrenamiento en grupos para los atletas de alto rendimiento, por lo que están haciendo es totalmente legal.

Rhiannon Linington-Payne, una de las figuras del grupo, declaraba a The Guardian: “He tenido comentarios sobre mi físico, sobre la ropa que llevo y lo que ‘marcaba’. Me han silbado, se me han acercado coches, y hasta se han reído de mi.”

La misma Payne es la atleta que tuvo que soportar cómo le arrojaban una lata vacía que podría haberla lastimado. A sabiendas de que no es la primera ni la última, ha querido lanzar un llamamiento a toda la comunidad runner que siempre se ha caracterizado por la homogeneidad y el respeto. Desde entonces, ya ha recibido mensajes de todo Reino Unido.

El problema yace en que si los profesionales son agredidos, ¿Qué pude ocurrir con la gente popular? Aunque estos casos se hayan reportado en Reino Unido, está claro que toda la comunidad -triatletas o no- debemos de hacernos sentir, para que seamos respetados.

Hannah Brier, una de las mejore velocistas de la nación, hablaba de otra mala experiencia: “Antes del confinamiento, nunca había experimentado correr en la calle como hace mucha gente, ya que siempre corro en la pista o entreno en el gym. Me quedé flipando con el panorama que viven las mujeres que hacen deporte al aire libre

Añadía: ”Este verano, estábamos a 34 grados y estaba rodando en shorts por la calle, cuando un coche pasó, disminuyó la velocidad, gritó un comentario por mis pantalones cortos y luego se fue, tal cual. Al cabo de unos metros, el tipo dio media vuelta y volvió para seguir ‘dedicándome’ gritos.

Desde Triatletas en Red, pedimos respeto y queremos dar voz a cualquier caso similar.

Fuente: The Guardian

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