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De entre todos los guiones que se podían dar, se cumplió el soñado por los hermanos Brownlee. Unas Series Mundiales de Leeds versión brasileña. Un dominio de la carrera desde el primer metro. Desde la arena de la playa de Copacabana.

Alistair Brownlee se proclamó campeón olímpico en un caluroso Río de Janeiro tras despegarse de su hermano Jonathan cuando la carrera a pie ya superaba su ecuador. Y tras los dos británicos, completó el podio el sudafricano Henri Schoeman.

Para nuestra TriArmada, una carrera para olvidar. Metido en el grupo perseguidor desde la T1, Mario Mola intentó recortar diferencias, pero no lo consiguió ni con la ayuda de Alarza y Chente, que llegaron más tarde desde atrás. Y no fue precisamente porque no lo intentó.

Aunque cueste de entender, la actitud pasiva y conformista de gran parte de los triatletas del grupo perseguidor provocó que se esfumara toda opción de remontada en el segundo sector. Sin colaboración ni relevos, reducir diferencias respecto al grupo de cabeza se convirtió en un imposible.

Justo el escenario contrario que vivían los ingleses. Con una estrategia perfectamente elaborada  y diseñada de antemano y una colaboración permanente y bien ejecutada por parte de sus compañeros de grupo, los británicos llegaron a la T2 manteniendo más de 1 minuto de ventaja respecto a la TriArmada. Demasiada diferencia como para soñar con las medallas.

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Quedaba aún la carrera a pie, a cuatro vueltas, un poco de esperanza, una vía de optimismo. Pero rápidamente se reflejó un escenario bien definido: Alistair y Jonathan directos al oro. Daban igual los rivales. Con la quinta marcha puesta, nadie pudo plantarles batalla. Ni Vincent Luis, que compartió unos minutos con ellos al principio, ni Henri Schoeman.

Y fue a mitad de la carrera a pie cuando Alistair, como hemos visto hacer ya varias veces en Series Mundiales, decidió poner fin a la historia y volar hacia el título. Una vez más. Segundo oro olímpico consecutivo, pasando directo a la historia de este deporte. Merecido, sin duda, tras una carrera que luchó y batalló desde las primeras brazadas hasta las últimas zancadas.

Bandera británica en mano, cruzó la meta en 1h 45′ 01, por delante de su hermano Jonathan y del sudafricano Henri Schoeman, que aún no daba crédito a su tercera posición.

alistair rio 1

Y la remontada tuvo nombre y apellidos, con un gran Mario Mola que imprimió su velocidad de crucero en la carrera a pie para terminar en una meritoria 8º posición. Por su parte, Fernando Alarza se vio involucrado en una caída en bici que le hizo perder tiempo al inicio del último sector. Sin embargo, el talaverano sacó la casta para sellar una 18º posición. Algo más retrasado llegó Chente Hernández, con una carrera eso sí bastante regular, que le permitió acabar 27º.

Minutos después, Mario Mola dejó sus sensaciones en los micros de TVE: “Me gustaría haber podido luchar para estar más adelante pero así ha sido la carrera. Una pena que al principio hayamos sido menos y no nos hayamos podido entender. Los hermanos Brownlee han estado espléndidos y hay que felicitarlos. Dentro de cuatro años más”.

Sobre su remontada en la carrera a pie, el balear reconoció que “era consciente que llegar al podio era difícil. Realmente he acusado la fatiga pero 8º es mejor que nada y estoy contento con ello. Ahora s seguir trabajando”. Y evidentemente no faltó un recuerdo a la gran ausencia en Río, el gran Javi Gómez Noya: “No hemos podido dedicarle una medalla a Javi aquí pero intentaremos hacerlo en el Mundial”.

Así quedó el Top 10:

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