La PTO sigue con la investigación pese a que el deportista sancionado ha optado por no colaborar más con el proceso

Hace unos meses, el mundo del triatlón (y del deporte de resistencia) recibía una desastrosa noticia. Uno de los triatletas más en forma del momento, daba positivo por EPO en un control fuera de competición. Collin Chartier se encontraba en el mejor momento de su carrera deportiva, después de un 2022 dónde ganó el IM de Sudáfrica, y el PTO US Open, una carrera que reúne el nivel de un mundial en cada parada. Quién podía imaginar que un ‘capo’ de este calibre terminase cazado.

Muchas dudas han quedado en el aire, a pesar de que el mismo atleta sancionado acudió a uno de los podcast para contarlo ‘todo’, la polémica estaba servida. Su entrenador hasta el momento era uno de los más reputados, con una plantilla de pupilos entre los que destacaban varios de los mejores triatletas del mundo. Además, con un método muy basado en los datos y la ciencia, que inevitablemente pasa por una monitorización de los valores hematológicos. Al igual que la gran mayoría de pros, su entrenador se desmarcó de lo sucedido y se mostró consternado.

Todo sigue igual


Dicho esto, se inició una investigación por parte de los agentes implicados en este caso. Uno de ellos era la PTO, a la que el periodista especializado Tim Heming ha acudido para ver cómo evolucionaban los acontecimientos. Todo ello respaldado en que el propio Chartier iba a colaborar con la investigación ya que quería “hacer limpieza” y “ayudar al deporte a salir adelante”. ¿La realidad? Chartier se encuentra de retiro en bicicleta por todo el continente, y no parece estar cooperando para que se sepa algo más acerca de este supuesto ‘contubernio’.

Recordemos que su versión oficial sostiene que actuó solo y que empezó a doparse después de los dos mejores resultados de su vida, dónde solamente en premios se llevó 125.000 dólares.

Adjuntamos el hilo al que hacemos referencia en el post: