El alemán ya está de vuelta a los entrenos después de una rapidísima recuperación de su rotura de clavícula, una lesión muy difícil de curar especialmente si decides entrenar de manera prematura

Romperse la clavícula siempre es un sinónimo de un largo periodo de recuperación, de estar apartado del entrenamiento, y de sufrir dolores al retomar la rutina.

Una lesión muy complicada de afrontar, aunque Kienle sea un deportista que ha atravesado bastantes episodios de molestias y traumatismos que lo han relegado de poder completar grandes bloques de carrera a pie, aunque sus mejores resultados se vean refutados gracias a un sector a pie muy bueno -segmento donde lo hemos visto correr al ritmo de los mejores en múltiples ocasiones-.


En el último vídeo de su canal, el ‘Panzer’ reflexiona sobre como puede ser que un atleta de su categoría, acostumbrado a sumar +30 horas de entreno a la semana, se vea obteniendo beneficios de una sesión de carrera de 20′. Si bien estamos en un contexto en el que el alemán se ha roto un hueso muy delicado de la zona del hombro, la reeducación del cuerpo para no arrastrar lacras a nivel técnico, es primordial para que la recuperación del triatleta sea óptima y pueda ‘machacar’ el tartán cuanto antes.

Una filosofía que ha reciclado de su actual entrenador, experto con triatletas que han sufrido de lesiones, y trabajando el aspecto mental a la vez que se introduce cuanto antes los tres deportes para poder volver a la normalidad con la máxima celeridad.


Otro aspecto clave que comenta el coach, es la necesidad de tener un equipo completo que de soporte al deportista en multiples aspectos. Lejos de ser un experto en cada tema, el entrenador se deja aconsejar y se respalda en la opinión y la profesionalidad de los entendidos en cada campo, para que Sebastian rinda a tope.

Un fisio, un experto en aerodinámica, un mecánico y un entrenador dedicado a la fuerza, son parte del Team Kienle que son parte de cada éxito del Campeón del Mundo IRONMAN de 2014.


3 días para volver a pedalar, 10 para nadar y 14 para volver a corre. Una locura de plazos, teniendo en cuenta la gravedad de su lesión, y que ponen a prueba la capacidad de recuperación de un deportista de alto nivel, que lo da todo tanto para entrenar, al igual que lo hace en la recuperación de estos.

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