El ABC del Campeonato de Europa de atletismo Zúrich 2014

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El Campeonato de Europa de Atletismo al aire libre de Zúrich 2014 nos deja grandes actuaciones, alguna que otra decepción, varios récords, un papel más que correcto de la selección española, un par o tres de polémicas y una mascota sensacional. Antes de olvidarnos del todo de todo lo sucedido, vale la pena detenerse a examinar quiénes han sido los grandes protagonistas y qué ha sucedido a lo largo de los seis días de intensa competición. De la A a la Z.

A

Arzamasova, Maryna: La bielorrusa no estaba entre las tres o cuatro primeras favoritas de los 800 metros. Pese a las bajas de las atletas rusas, a priori varios nombres partían con más opciones. Pero ni las británicas (Sharp fue plata y Judd, séptima), ni las rusas (Poistogova, cuarta y Rogozina, quinta) ni nadie más. Arzamasova se llevó el oro en un final ajustado con Sharp. Cosas del atletismo, su madre (Ravilya Agletdinova), también oro en un Campeonato de Europa, murió hace 15 años (1999) en un accidente de coche.

Alembekova, Elmira: Tras la retirada de la leyenda Olga Kaniskina y la baja (sancionada por dopaje) de su sucesora, Elena Lashmanova, no quedaba claro quién era la gran favorita a llevarse el oro en los 20 kilómetros marcha femeninos. Checas, ucranianas, italianas y rusas. Finalmente el oro se quedó otra vez en manos de Rusia. La vencedora fue Alembekova, que con 1:27:56 se impuso con dificultad a Olyanovska y a Drahotová. El potencial ruso es infinito.

B

Beitia, Ruth: Once medallas internacionales acumula la cántabra sumando el oro que consiguió el domingo en Zúrich de forma brillante en el salto de altura. Y aunque a nivel europeo su primer oro fue en el Europeo al aire libre de Helsinki 12’, y continuó con otro en el Europeo en pista cubierta de Gotemburgo 13’, el de Zúrich es el de más valor pues sus rivales eran de más calibre. Tuvo que saltar por encima de 2.01 metros para ganar, una marca que no conseguía desde 2009 y que ha saltado cuatro veces en su carrera. Revalidó su título continental (algo que solo había conseguido la rumana Iolanda Balas) superando a la rusa Kuchina (1.99m) y a la croata Simic (1.99m). Hay que recordar que la española anunció su retirada tras quedarse a las puertas de la medalla en los Juegos de Londres 12’, pero a los pocos meses volvió a la competición. Por suerte.

Borlée’s: Los gemelos Kevin y Jonathan son habituales en las grandes citas internacionales, en una familia donde también son atletas sus hermanos Dylan y Olivia (esta última es velocista de 100 y 200 metros). Especialistas en los 400 metros lisos, Kevin es quien acumula más éxitos, con un oro en el Europeo de Barcelona 10’ y un bronce en el Mundial de Daegu 11’. Aunque donde más han brillado los gemelos ha sido corriendo juntos, en el relevo 4×100. Oro en el Europeo de Helsinki 12’, plata en Doha 10’, entre otros. Pero las cosas no han salido nada bien en Zúrich. En individuales, solo Jonathan se clasificó para la final (Kevin hizo el 15º mejor tiempo en semifinales) pero no pudo correrla por lesión mientras que en relevos Bélgica (solo con Kevin) terminó penúltima en la final. Un mal año.

C

Cooly: Una de las principales estrellas del campeonato. La vaca Cooly (la mascota), vestida con una camiseta roja sin mangas, pantalón corto y deportivas, ha brillado con sus bailes y su carisma. A lo largo de la competición la vaca ha saltado longitud, pértiga, ha corrido cien metros, ha montado en bicicleta y ha saltado vallas. Toda una atleta. Tal ha sido su éxito que hasta ha contado con un fondo de animación en las gradas. Aunque, detrás de ese traje, hay profesionales (entre ellos un actor y un trabajador del circo) en gran estado de forma que han sido entrenados específicamente para ello, con unas normas a seguir estrictas.

Campaoré, Benjamin: El francés se impuso a la armada rusa formada por Adams y Fyodorov (plata y bronce, respectivamente) y a su compatriota Rapinier, los que más difícil se lo pusieron, en el triple salto. Campaoré aprovechó la baja por lesión del campeón mundial Teddy Tamgho, también francés, para llevarse el oro con un gran salto de 17.46 metros, líder europeo del año.

Cáceres, Eusebio: El alicantino llegaba algo corto de forma y con molestias físicas, y estas últimas acabaron sentenciándolo en la final del salto de longitud. Cáceres repitió el cuarto puesto del Mundial de Moscú 13’ pero realmente daba la sensación que podía estar en el podio. De hecho, antes de abandonar la final por una rotura fibrilar, el español había saltado 8.11m y estaba a solo 3 centímetros del bronce, que terminó en manos del francés Gomis (8.14m). Tras la lesión, Cáceres ya no pudo realizar el cuarto, quinto y sexto salto.

D

Daunay, Christelle: Con 39 años, la francesa ganó un maratón épico con lluvia, frío y un circuito duro con rampas asesinas. Pese a ello, Daunay consiguió una buena marca de 2:25:14. Formó parte en todo momento del grupo cabecero y sus rivales fueron cayendo poco a poco, hasta que quedó emparejada con su veterana amiga, la italiana Valeria Straneo. Ya en los últimos kilómetros Daunay atacó con mucha fuerza a la caza del oro. Con varios récords nacionales, el título en Zúrich es su máximo premio tras ocupar el top5 en algunos de los maratones más famosos del mundo (Nueva York, París y Chicago).

Diniz, Yohann: Ni los más expertos en atletismo podían esperar el récord del mundo que se vivió el viernes por la mañana en las calles de Zúrich de manos del francés en los 50 kilómetros marcha. Más si tenemos en cuenta que días antes de la competición había declarado que estaba poco optimista. Diniz y los dos rusos (Noskov y Ryzhov) compartieron juntos gran parte de la carrera hasta que el ritmo constante y de crucero del francés le permitió quedarse solo al frente de la prueba. Diniz iba tan sobrado que incluso se permitió el lujo de pararse, a escasos metros de la línea de meta, a recoger la bandera portuguesa (en honor a su abuelo). Un crono de 3:32:33 que deja atrás el anterior récord, hecho por el ruso Denis Nizhegorodov hace seis años, con 3:34:14. Una proeza en la prueba más dura del campeonato.

E

Eaton, Ashton: La ausencia (obligada, ya que es norteamericano) del campeón olímpico y mundial permitió al decatlón del campeonato de Zúrich gozar de una gran igualdad. De hecho, la última prueba (1.500m) varió el orden de la plata y el bronce. Andrei Krauchanka se llevó el oro con 8616 puntos, marca que le aúpa a la primera posición del ranking mundial del año y que está cerca de la mejor marca de 2013, en manos de Eaton (8.809p). El bielorruso basó su victoria en el salto de altura, la jabalina, el disco, el peso y la pértiga, donde quedó entre los cinco primeros. Plata fue Kevin Mayer y bronce el ruso Ilya Shkurenyov.

España: Desde muchas partes se había asegurado que el objetivo era superar las 4 medallas del Campeonato de Europa de Helsinki 2012. Y la selección se va de Zúrich con un bote de 6 medallas: oro para Miguel Ángel López en 20 kilómetros marcha y para Ruth Beitia en salto de altura; plata para Borja Vivas en lanzamiento de peso; y bronce para Diana Martín y Angel Mullera en 3.000 obstáculos y para Indira Terrero en salto de longitud. A todo esto hay que sumar 22 finalistas, por 15 de Helsinki. El director técnico de la RFEA, Ramón Cid, calificó como “buena” la actuación del equipo, con claroscuros en diferentes sectores y con críticas básicamente hacia el medio fondo. España acaba octava en el medallero.

F

Farah, Mo: Por muy grandes y pesados que sean los nombres de los mejores atletas de fondo de la historia (Gebrselassie, Bekele, Tergat, El Guerrouj, Bikila y Zatopek, entre otros), Mo Farah merece compartir un sitio al lado de ellos. Sin discusiones. Sus dobletes de campeón en 5.000 y 10.000 metros en las grandes citas empiezan a parecer fáciles, incluso a minusvalorarse. No obstante, lleva 4 desde 2010 (en el Mundial de Daegu 2011 quedó segundo en el 10.000). En Zúrich empezó con los 10.000 metros, donde su compatriota Vernon quedó segundo y los turcos Kaya y Arikan, tercero y cuarto respectivamente, fueron los atletas que se lo pusieron más difícil. En el 5.000, el último día de competición, fue Ibrahimov (de Azerbaiyán) quién puso en duda su victoria hasta la última curva (ganó con 14:05:82). Suma y sigue.

G

Guerra, Javi: Consiguió la peor de las medallas, la de chocolate, tras terminar cuarto en el maratón masculino con un tiempo de 2:12:32. No se le puede reprochar nada al segoviano, que realizó una carrera muy inteligente y aguantó en el pelotón hasta el final. De hecho, a falta de 4 kilómetros parecía que tenía el bronce asegurado hasta que apareció por detrás el ruso Rubenkov, que iba claramente de menos a más. La cuarta posición de Zúrich le permite clasificarse automáticamente para el Mundial de Pekín 2015. Corredor de campo a través, cuenta sus maratones (tres) por éxitos. Un aplauso para Javi, por favor.

García Bragado, Jesús Ángel: A sus 44 años sigue luchando como un jabato, pese a la increíble dureza que concentra una prueba como los 50 kilómetros marcha. La palabra constancia es su máxima y nunca defrauda. Como en Zúrich, donde volvió a conseguir otro diploma de finalista. Terminó octavo con un tiempo de 3:45:41 (mejor marca de la temporada). Le sacó 15 minutos al otro miembro de la selección española, Francisco Arcilla. No se sabe cuando se retirará pero esperemos que no sea este año, ni el próximo.

Gemili, Adam: El británico de 20 años (ex futbolista del Chelsea) venció a Lemaitre en los 200 metros con un tiempo de 19.98 (por 20.15 del francés). Tras quedar quinto en el Mundial el año pasado, empieza a demostrar que puede marcar una época en la velocidad. Además ayudó a su país a llevarse el oro en el 4×100 realizando la última posta.

H

Hassan, Sifan: Muchos avisaban del peligro de esta etíope nacionalizada holandesa, que amenazaba en batir por primera vez en un gran campeonato a la todopoderosa Abeba Aregawi (oro en Gotemburgo y Moscú 2013 y Sopot 2014). Dicho y hecho, pues Hassan superó sin problemas a Aregawi en la recta final del 1.500 y derribó un muro hasta ahora intocable. Por si no fuera suficiente, la holandesa intentó conseguir el doblete en el 5.000. Esta vez fue ella quien se vio derrotada en la recta por la sueca Meraf Bahta, de origen eritreo. Hassan es la primera que logra medalla tanto en el 1.500 como en el 5.000 en un mismo campeonato.

Harting, Robert: Otro título para el todopoderoso lanzador de disco alemán. Y van… Desde que se estrenara en su casa, en el Mundial de Berlín 2009, nadie le ha podido desbancar del primer cajón del podio salvo Piotr Malachowski en el Europeo de Barcelona 10’. De hecho, el polaco venía como líder del ranking mundial del año. Pero a la hora de la verdad, Harting sacó el fusil y no hubo color. Su mejor lanzamiento, de 66.07 metros, es la 23º mejor marca mundial del año, hecho que demuestra que no fue una final de mucho nivel. Con 64.75 fue plata el veterano estonio Kanter mientras que el bronce se lo llevó Urbanek. Malachowski, cuarto.

Hussein, Kariem: La única medalla del país anfitrión vino de la mano de este atleta, que ganó el oro en los 400 metros vallas ante el delirio de la grada. No estaba ni mucho menos en las quinielas pero en una gran carrera (48.96 segundos) consiguió superar por pocas centésimas al estonio Mägi y al ruso Kudryavtsev, ambos sí favoritos al oro. Ni él ni su país olvidaran ese día.

I

Isinbayeva, Yelena: Fue una de las grandes ausencias del campeonato. Pero su baja era más que justificada y no precisamente por una mala noticia: está embarazada. Pero la zarina no era la única atleta ausente en el salto con pértiga ya que tampoco estuvo la campeona europea bajo techo Holly Bleasdale y las alemanas Spiegelburg, Strutz y Gadschiew. Con todo esto, el concurso, muy abierto, se lo acabó llevando la rusa Sidorova con 4.65 metros, por delante de la griega Stefanídi y de la también rusa Zhuk-Krasnova.

J

Juegos Olímpicos: En el atletismo se da una (mala) coincidencia que tuvo lugar por primera vez en 2012 y que volverá a suceder en 2016: coinciden Juegos Olímpicos y Europeos al aire libre. Este calendario provocó que hace dos años faltaran muchas de las grandes estrellas en Helsinki porque se estaban preparando para la gran cita, que no era otra que los Juegos de Londres. Esta vez, en Zúrich han acudido los mejores tras no haber ninguna coincidencia con otra cita. Eso sí, dentro de dos años puede volver a ocurrir lo mismo ya que volverán a coincidir el Europeo de Ámsterdam con los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

K

Knyazyeva, Hanna: La saltadora de triple, que no pasó a la final del sábado, es todo un ejemplo de representación múltiple de países. La atleta ha competido con Israel en este Europeo pero en 2012 logró terminar cuarta representando a Ucrania y, además, es la vigente campeona portuguesa de la especialidad.

Kszczot, Adam: Los polacos eran la principal amenaza para Pierre-Ambroise Bosse, que llegaba de pulverizar el récord nacional en Mónaco de los 800 metros. El francés se puso primero de entrada y en la contra recta parecía que iba a llevarse el oro pero en la parte final surgieron los polacos, con el vigente campeón europeo Kszczot a la cabeza, que ganó con un tiempo de 1:44:15. Pata fue su compatriota Kupiapski y bronce el irlandés English. Bosse acabó hundido en octava posición.

L

Lavillenie, Renaud: Veni, vidi, vici. Y otra vez, casi sin sudar ni una gota. Por todos era sabido que el campeón lo tenía fácil para conseguir el tercer oro europeo consecutivo en pértiga ya que no estaban en Zúrich los alemanes Holzdeppe y Otto, sus grandes rivales. Pero le bastaron solo dos saltos para alzarse con el triunfo. Lo dicho, casi sin sudar. Con 5.90 metros, superó al polaco Wojciechowski (5.70) y al checo Kudlicka y al francés Menaldo, que con 5.70 compartieron el bronce. Lavillenie intentó batir el récord de los Campeonatos (6.01) sin éxito.

López, Miguel Ángel: Oro totalmente merecido y de gran dificultad en los 20 kilómetros marcha. En una carrera rápida bajo la lluvia, López, Ivanov, Strelkov y Dmytrenko llegaban juntos a los últimos metros, donde cualquiera podía ganar. Y fue el murciano el que, tirando de valentía, atacó en el momento preciso, justo cuando los cuatro pasaban por el avituallamiento. Un sprint agónico que dejó clavados a sus rivales. El título en Zúrich se suma al bronce del Mundial de Moscú. El futuro, como mínimo a corto plazo, seguramente seguirá ligado a los 20 kilómetros ya que tras la carrera declaró que aún no ha decidido dar el salto a los 50 kilómetros.

Lluvia: Sin ser Reino Unido, Suiza es un país propicio a las precipitaciones a lo largo de todo el año y durante la celebración del Europeo no fue una excepción. La lluvia hizo estragos sobre todo en las pruebas matinales que se celebraban fuera del estadio (caso de la marcha y el maratón) pero fue protagonista especialmente el miércoles, cuando incluso tuvo que pararse la actividad en el estadio.

M

Martín, Diana: Una de las atletas españolas más constantes y fiables, su bronce en los 3.000 metros obstáculos es más que merecido. Llevaba un año bueno, sin lesiones y trabajando duro con su técnico Antonio Serrano. Es la primera medalla internacional de la madrileña. Realizó una carrera muy inteligente, donde se puso a comandar la prueba cuando creó que era oportuno, y mantuvo siempre a las rivales vigiladas. En los últimos 100 metros supo controlar y aguantar muy bien a la bielorrusa Kudzelich, que buscaba arrebatarle el bronce. Terminó con un tiempo de 9:30:70.

Mockenhaupt, Sabrina: La alemana quedó en sexta posición (32:30:49) en la prueba de los 10.000 metros celebrada el martes, el primer día de competición. La curiosidad es que Mockenhaupt es Sargento de Primera Clase en la división de atletas de élite de las Fuerzas Armadas de Alemania, durante los últimos diez años. Una vez al mes se une a las tropas y cada invierno forma parte en maniobras. “Nadie pensaba que una chica pequeña como yo podría ser tan dura” declaró la alemana. Información vía Alberto Pozas (@albert_poux).

Meucci, Daniele: Como pasa con la mayoría de maratonianos, compitió primero en los 5.000 y 10.000 metros antes de pasarse a los 42.195 metros. Bronce en Barcelona 10’ y plata en Helsinki 12’ en 10.000 metros, en Zúrich Meucci daba el salto a el maratón, y no le ha podido salir mejor. De menos a más pero siempre en las primeras posiciones, atacó cerca del kilómetro 35 con mucha fuerza y determinación, propia de todo un campeón. Terminó en 2:11:08, sacándole casi un minuto al polaco Shegumo, plata, y un minuto y siete segundos al ruso Reunkov, bronce. Recoge el testigo de sus compatriotas Gelindo Bordin y Stefano Baldini. El primero fue campeón olímpico de maratón en Seúl 1988 mientras que el segundo lo fue en Atenas 2004, además de dos veces campeón europeo (1998 y 2006).

Maratón: Una de las mejores pruebas de este campeonato de Europa. Tanto el femenino (el sábado) como el masculino (el día después) nos ofrecieron un espectáculo tremendo, gracias en gran parte al circuito que ofrecía la competición. Los atletas transcurrían por los alrededores del lago Zürisee y por el centro neurálgico de la ciudad, además de subir por sus empinadas calles hasta la parte alta, donde se encuentra el Instituto Federal de Tecnología de Zúrich (por donde han pasado 21 premios Nobel, entre ellos Einstein). Una prueba preciosa que además gozó de muchísima afluencia de público en todos los kilómetros. Otro punto a favor de la organización es que el domingo se corrió una carrera popular en las mismas calles por donde minutos antes habían pasado los atletas de élite.

Mullera, Ángel: Injustamente maltratado y marginado después de ganar un bronce en los 3.000 obstáculos que no consiguió en la pista, sino horas después en los despachos. El topless de Mekhissi-Benabbad propició la reclamación de la delegación polaca y española, ya que en tercer y cuarto lugar habían quedado Zalewski y Mullera. Tras confirmarse la descualificación del francés, Mullera se llevó el bronce. En la ceremonia de entrega de medallas, Mullera recibió, por un lado, silbidos por parte de la grada y, por otro, la marginación del ganador, el también francés Kowal, que prefirió hacerse la foto solamente en compañía del polaco Zalewski.

N

Ndoumbe, Ruth Marie: La española, de 27 años, sorprendió a propios y extraños con una excelente cuarta posición en la final de triple salto. Con una marca de 14.14 metros se quedó a un centímetro de su marca personal. Bien es cierto que quedó algo lejos del bronce, que fue a manos de la rusa Gumenyuk, con 14.46m. Muchos éramos los que dábamos por ganadora a la rusa Koneva (plata en Moscú 13’), sobre todo tras su actuación en Mónaco (llegó a los 14.89). Pero a la hora de la verdad fue la ucraniana Saladuha, vigente campeona, quién se llevó el oro.

O

Ohuruogu, Christine: Atleta británica de origen nigeriano, se esperaba mucho de ella en los 400 metros femeninos. Campeona mundial en Osaka 07’ y Moscú 13’y olímpica en Pekín 08’, buscaba su primer oro europeo. Pero se tuvo que conformar con la medalla de chocolate tras acabar cuarta en la final. Si en Moscú se llevó el oro por milésimas, en Zúrich perdió el bronce también por muy poquito ante la española Indira Terrero.

P

Pars, Krisztián: Uno de los enfrentamientos más bonitos del campeonato, que disputaban el húngaro Pars y el polaco Fajdek en el lanzamiento de martillo, cayó del lado del primero. Campeón olímpico en Londres y europeo en Helsinki 2012, Pars cogió el liderato de la prueba en el tercer lanzamiento (82.18) y ya no lo soltó en ningún momento. Incluso en la sexta y última ronda consiguió lanzar el martillo a 82.69 metros, récord mundial del año. Sigue reinando.

Pavey, Jo: La británica, con 40 años y 326 días, madre de dos hijos, ganó el oro en los 10.000 metros el primer día de competición. Además entró directa en la historia de este deporte pues es la mujer más veterana que se proclama campeona continental en cualquier prueba. El récord absoluto, sin embargo, está lejos ya que su compatriota Jack Holden ganó la maratón de Bruselas en 1950 con 43 años. En una carrera lenta (32:22), Pavey superó a las francesas Calvin y Traby. Es el primer gran título internacional de la británica y quién sabe si el último.

Perković, Sandra: La croata lleva años jugando en otra liga en el lanzamiento de disco. Campeona olímpica, mundial y, con el oro en Zúrich, europea por tercera vez consecutiva. Con la baja de la alemana Nadine Müller, de las pocas que le pueden luchar de tú a tú, no tuvo rival en la prueba. Empezó avisando con un lanzamiento de 64.58 metros y en el tercero ya se fue hasta los 68.78. Con el título asegurado en el bolsillo, en la quinta ronda superó la barrera de los 70 metros, logrando su mejor marca personal y de su país con 71.08. Nadie lanzaba tan lejos desde hace más de 22 años (29 mayo 1992).

Q

Quemazón: Es la sensación que tendría la atleta Cindy Billaud si no se protegiera los dedos de las manos. A la francesa, medalla de plata en los 100 metros vallas de Zúrich, la hemos visto en cada carrera con los dedos vendados. Y no es ninguna manía ni superstición. Billaud es alérgica al material sintético del que están compuestas las pistas de atletismo y necesita de protección para no tener una “sensación de quemazón” en los dedos.

R

Relevos: Esta vez en Zúrich fue Reino Unido quien dominó los relevos y superó a Francia. En el 4×100 femeninos, Henry le ganó la partida a Akakpo mientras que en hombres Gemili fue decisivo para conseguir el oro y Francia se tuvo que conformar con el bronce ya que Alemania les superó. Respecto al relevo largo, el 4×400 femenino fue el único donde Francia venció al Reino Unido, que terminó tercero tras colarse Ucrania entre ambos países. En cambio, en hombres los británicos ganaron sin problemas gracias al último relevo del campeón europeo Rooney. Rusia fue plata y, por muy poco, Polonia dejó a Francia fuera del podio.

Ruuskänen, Antti: Gran actuación del finlandés, que ganó el oro en la jabalina con un lanzamiento estupendo de 88.01 metros, muy por encima de sus rivales. Gracias a su victoria Finlandia recupera un título que se les escapaba desde 1974. Un país que consiguió meter a tres de sus integrantes entre los cuatro primeros clasificados ya que, además del oro de Ruuskanen, Pitkämäki volvió a un podio internacional con el bronce y Etelätalo sorprendió con la cuarta posición. Entre ellos estuvo el campeón europeo Veslý (plata), que no pudo luchar por el oro en un estadio que le perjudicó, ya que la carrera era más corta de la habitual.

Rutherford, Greg: El británico, con el oro en salto de longitud, puso la guinda a una temporada muy buena, con el récord británico y el título en los Juegos de la Commonwealth. Ya ganó el oro en los Juegos de Londres pero el 2013 estuvo repleto de lesiones. Rutherford realizó una competición muy regular con un mejor salto en la final de 8.29 metros, 14 centímetros más que la plata (para el griego Tsátoumas) y 15 más que el bronce (para el francés Gomis). Cabe decir que le ayudó la mala actuación del campeón mundial, el ruso Menkov, que no pasó a la final.

Reino Unido: Tras una lucha reñida, los británicos acabaron primeros en el medallero por el valor de las preseas ya que empataron en número con Francia (los dos consiguieron 23). Si se analizan los éxitos del Reino Unido se puede ver que los que más contribuyeron fueron el fondo con 5 medallas (Farah, Vernon y Pavey), los relevos con 4 y las vallas y la velocidad (100-200m) con 3. Tercero en el medallero fue Alemania y cuarto Rusia.

S

Storl, David: Venía en un gran estado de forma y con todas las opciones de revalidar el título continental de lanzamiento de peso(además de ser vigente campeón mundial) y en su primer tiro ya mostró sus cartas. 21,41 metros, una distancia inalcanzable para sus rivales. Desde los años 80 (Udo Beyer) nadie ganaba dos oros seguidos en esta prueba. Su máximo rival, el polaco Thomasz Majewski, se tuvo que conformar con el bronce.

Schippers, Dafne: Tras ser la primera holandesa medallista en un Mundial con su bronce en el heptatlón, Schippers se ha  convertido ahora en la nueva reina de la velocidad en Europa. Venía de rebajar las marcas nacionales de 100 y 200 metros y a la hora de la verdad en ambas carreras ganó con solvencia. En ambas derrotó a la francesa Soumaré, que tuvo que conformarse con una plata y un bronce en los 100 y 200, respectivamente. La carrera de 100 fue más ajustada (11.12 de Schippers por 11.16 de Soumaré) mientras que en los 200 le sobraron metros (22.03 de la holandesa por 22.46 de la británica Williams). Buscaba el triplete en el relevo corto pero un error de coordinación en la entrega entre Ghafoor y ella misma acabó con la descualificación.

Shubenkov, Sergey: La de los 110 metros vallas era una de las finales más esperadas del campeonato con tres atletas que podían llevarse la victoria. Sin embargo, con las competiciones previas como referencia, el favorito era el francés Martinot-Lagarde. Pero el jueves, en una final muy ajustada donde dos décimas separaron la plata del cuarto puesto, quien destaco por encima del resto fue Shubenkov (13.19). Segundo quedó Sharman y tercero Martinot-Lagarde.

Schwanitz, Christina: El Campeonato de Europa es la cita que todas las lanzadoras de peso europeas  esperan, ya que aprovechan la ausencia de la gran dominadora de la especialidad, la neozelandesa Valerie Adams. La alemana Schwanitz, segunda del ranking mundial del año, era la favorita al oro y no dio lugar a la sorpresa, con un mejor lanzamiento de 19.90 metros. La plata fue a parar a manos de la otra aspirante, la rusa Kolodko (19.39m) mientras que el bronce se lo llevó la húngara Márton, también por encima de los 19 metros (19.04).

T

Terrero, Indira: Grata sorpresa la de esta atleta cubana nacionalizada española, que se coló en el podio de los 400 metros lisos. Corrió a su ritmo y consiguió un bronce inesperado y muy ajustado, ya que hizo igual tiempo (51.38) que la británica Christine Ohuruogu, una especialista en finales ajustados. El oro lo ganó con cierta holgura la también cubana nacionalizada italiana Libania Grenot (51.10) y la plata la ucraniana Olha Zemlyak (51.36). La de Indira es la segunda mejor marca española de siempre, por detrás de Sandra Myers (49.67 en 1991).

Topless: El que se marcó uno de los protagonistas del campeonato, el atleta Mahiedine Mekhissi-Benabbad, en la final de los 3.000 metros obstáculos. Con una superioridad notable el francés llego solo al paso por la última valla y, para celebrarlo, no solo realizó gestos a la grada sino que se quitó la camiseta. Una vez finalizada la prueba, mucha gente se empezó a preguntar si la acción del atleta le podía costar la descalificación. Además, la reclamación de la delegación polaca y española fue inmediata y finalmente los jueces retiraron el oro al francés. Tres días después, en la final del 1.500, atacó a falta de 400 metros y se llevó el título con facilidad, esta vez sin quitarse la camiseta. Más allá de su cabeza, el francés demostró una vez más que es un excelente competidor. Sumó su tercer título europeo.

Trillizas: En Moscú 13’ fueron los hermanos Borlée, Dylan, Jonathan y Kevin, de Bélgica, que compitieron juntos en el relevo 4×400,y en Zúrich fueron unas trillizas. Leila, Liina y Lily Luik, de Estonia, que pasaron a la historia. Además, compitieron en la misma prueba, el maratón. Su objetivo, estar en los Juegos de Río y ser las primeras trillizas en disputar un maratón olímpico. Para ello cuentan  con una campaña de soporte: “Trío para Río”. Las tres lograron terminar la prueba el domingo. La primera fue Liina (2:41:48) en la posición 29º, la segunda Leila (2:45:59) en la 43º y la tercera Lily (2:48:49), en la 47º.

U

Ukhov, Ivan: A priori, la final del salto de altura masculino era una de las pruebas más igualadas. Pero la lluvia hizo acto de presencia y dificultó la presencia de buenas marcas. De los 5 saltadores que han revolucionado la especialidad y han saltado 2,40 metros o más, tres estaban en Zúrich: los ucranianos Bogdan Bondarenko y Andriy Protsenko y el ruso Ivan Ukhov. Este último había saltado 2,41m en Doha este año pero compitió muy por debajo de su nivel en Zúrich, hasta el punto que por poco no se queda fuera del podio. Saltó 2.30 por 2.33 de Protsenko y 2.35 de Bondarenko.

V

Vivas, Borja: El sucesor de Manolo Martínez en el lanzamiento de peso.El español venía avisando de su buen estado de forma, sobre todo con la realización de su mejor marca personal (21.07m) en Alcobendas pocos días antes de venir a Zúrich. En la final, tanto él como Majewki realizaron sus mejores lanzamientos en la segunda ronda, pero el polaco ya no conseguiría superarle. Es la primera medalla europea de España en lanzamiento de peso al aire libre y, con 30 años, el malagueño promete emociones fuertes en el futuro.

Vernon, Andy: Es normal que ante las exhibiciones (ya habituales) de Mo Farah en el 5.000 y el 10.000, los demás atletas que ocupan el podio pasen casi desapercibidos. Es por eso que es de justicia destacar la sensacional actuación del compatriota de Farah, Andy Vernon. El británico superó al turco Kaya en los últimos metros del 10.000 y se llevó la plata (28:08.66) mientras que en el 5.000 ganó el bronce (14:09.48). Una gran actuación a la sombra de Farah.

W

Wlodarczyk, Anita: Se esperaba unvibrante duelo entre la polaca Wlodarczyk y la alemana Heidler, primera y segunda del ranking mundial del año, en el lanzamiento de martillo. Entre las dos últimas campeonas europeas debía quedarse el oro. Y, efectivamente, fue a parar a manos de una de ellas, Wlodarczyk, pero no con la lucha que se esperaba. La polaca se fue hasta los 78.76 metros, mejor marca mundial del año y récord de los campeonatos, mientras que Heidler decepcionó y solo pudo lanzar el martillo hasta los 72.39. Aprovecharon la mala participación de la alemana la checa Hrasnova (74.66) y la polaca Fiodorow (73.67).

X

Xenón: A partir del 1 de setiembre se incluye en lista de sustancias prohibidas en el deporte el consumo de de los gases nobles Argón y Xenón. En Zúrich esta medida no pasó desapercibida y se pudieron ver un par de pancartas al respecto por parte de aficionados que estaban en el estadio Letzigrund.

Y

Young, Kevin: Poco antes de que empezara el campeonato se celebró una efeméride importante. Hacía 22 años del único sub47 de la historia en los 400 metros vallas masculino. Lo consiguió el norteamericano Kevin Young en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 con un tiempo de 46.78 segundos. Su mejor marca personal antes de la carrera era de 47.72.

Z

Zúrich: La principal ciudad de Suiza, motor financiero y centro cultural del país con cerca de 375.000 habitantes, acogió la XXII edición del Campeonato de Europa de atletismo al aire libre bajo la organización de la Asociación Europea de Atletismo (AEA) y la Federación Suiza de Atletismo. El estadio escogido para la ocasión fue el Letzigrund, con capacidad máxima para 30.000 espectadores y donde juega sus partidos el FC Zürich de fútbol. La ciudad se volcó en el evento y tanto en las jornadas en el estadio como en las pruebas hechas por las calles se pudo ver una gran afluencia de público.

 @Davidgimenez10

Foto: Núria Guirado

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Mataró, 1992. Graduado en Periodismo por la UAB. Atleta popular o algo parecido. Amante de los deportes y de la política. Atletismo y triatlón en vena.