Crece el alarmismo e incertidumbre en el mundo del triatlón tras las últimas declaraciones del presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de París, Tony Estanguet.

A poco más de 100 días de la fecha fijada para que se disputen los eventos individuales de triatlón en París, su normal desarrollo está en manos de los avatares climáticos. De nada han servido los más de 1.000 millones de euros invertidos para crear un sistema de alcantarillado y escorrentía que rebaje los altos niveles de metales y bacterias fecales que exuda el Río Sena. De producirse un episodio de fuertes lluvias en los días previos a la competición, la amenaza de la bacteria E. coli sería una realidad.

Francia asume que está a un paso de quedarse sin la que prendía convertirse en la gran obra magna y el legado extradeportivo definitivo de los Juegos Olímpicos: devolver el baño libre en el Sena un siglo después de su prohibición.

También han quedado reducido a cenizas esos teóricos planes de contingencia especialmente diseñados para la ocasión. Y únicamente dos, son las soluciones que maneja la organización para el triatlón.

RETRASAR LOS EVENTOS

Según hizo saber Estanguet a los medios presentes en un almuerzo con el Comité, la primera de ellas pasa por cambiar de día las pruebas respaldado en su ventajosa posición dentro del calendario olímpico (30 y 31 de julio los eventos individuales y 5 de agosto el relevo mixto). “Cambiamos la fecha y posponemos de un día a tres días hasta que esté bien“.

DUATLÓN COMO SOLUCIÓN RADICAL

La segunda,  por atajar el problema de raíz y suprimir el segmento de natación si persisten los niveles altos de contaminación. Medida que ya se tomó en el relevo mixto del Test Event de 2023. “Forma parte de las reglas de la federación internacional. Es lo que queremos evitar, por supuesto”.

NEGADA UNA SEDE ALTERNATIVA

Además, Estanguet ha confirmado que no se contempla la posibilidad de reubicar la prueba. Cabe recordar que las disciplinas de remo y piragüismo tendrán como escenario el Estadio Náutico Vaires-Sur-Marne situado a unos 30 kilómetros del Pont Alexandre III. Mientras que la vela lo hará en el Puerto Roucas-Blanc de Marsella.

UNA “SUERTE” NO COMPARTIDA POR LAS AGUAS ABIERTAS

Los planes expuestos hasta el momento pueden ser “válidos” para el triatlón, pero no para unas aguas abiertas en las que no solo la idiosincrasia de su deporte, las condiciones del Sena y la negativa a buscar una sede alternativa están en su contra, sino que también se le suma el calendario. Pues, entrarán en acción el 8 y 9 de agosto, y la ceremonia de clausura es el día 11. Su margen de maniobra se reduce a lo sumo a tres y dos días respectivamente.

No obstante, y pesar de las circunstancias, el triple campeón olímpico se muestra ligeramente optimista y lanza el mensaje que desde el Comité Organizador confían en que será posible utilizar el Sena. En poco más de tres meses, tendremos las respuestas.