Es cierto que reducir el entrenamiento en invierno tiene sus beneficios. Esto está enfocado directamente a las dos semanas posteriores de tu última carrera, momento en que deberías relajarte y recuperarte de la temporada antes de comenzar a prepararte para la próxima.

El cuerpo y la mente tienen una capacidad limitada para trabajar duro y si mantienes demasiada presión durante demasiado tiempo corres el riesgo de quemarte mental y físicamente, llegar al temido sobreentrenamiento. Por lo general, uno optaría por tomarse un tiempo libre y empezar de cero cuando uno se sienta completamente recuperado, algo que no es demasiado lógico a largo plazo en un deporte donde la acumulación y la constancia es clave. Esta es una de las razones por las cuales un período de entrenamiento de baja intensidad durante el invierno suele ser una buena recomendación.

Dicho esto, solo porque estés fuera de temporada, no significa que todo tu entrenamiento tenga que ser fácil. Cuando las personas hablan de “base”, generalmente se refieren a la acumulación de mucho kilometraje a un ritmo relativamente constante para construir una base aeróbica. Hay buenas teorías que afirman que la base en el invierno es una buena idea, pero hay que recordar que este método resulta más efectivo cuando se aumenta gradualmente el volumen de horas por semana

Sin embargo, en el caso de disponer de poco tiempo para entrenar después del trabajo, aumentar el volumen de entrenamiento puede ser difícil y hasta imposible. Si este es el caso, es probable que obtengas más beneficios generales de condición física al mantener algunos esfuerzos de mayor intensidad durante el invierno en las sesiones más cortas, con estímulos cortos pero que nos sirvan para mantener la activación neuromuscular. Además puedes reservarte las sesiones más largas y de menor intensidad para cuando dispongas de más tiempo (por ejemplo, en días libres), pero si solo entrenas usando sesiones cortas y fáciles, notarás que tu estado físico merma a medida que pasan las semana

En resumen, se trata de encontrar una manera que funcione para tus obligaciones y el tiempo que estas te dejan al terminar con ellas. Cuando solo tiene poco tiempo para entrenar, una sesión dura ofrece más ganancias que una suave. También liberará más endorfinas en el cerebro, que son las señales químicas que te hacen sentir que has completado una buena sesión, así que además, te sentirás mejor.

Por otro lado, debes asegurarte de que durante el invierno no te excedas y esto ponga en riesgo el inicio de la próxima temporada. A veces, emplear la estrategia en la que una semana de cada cuatro es muy ligera funciona bien y actúa como un ”seguro” contra el sobreentrenamiento, sin que debamos entrenar fácil de manera usual.

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