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El triatleta británico se plantea su participación en el Campeonato del Mundo Ironman tras ver como se triplicaba el precio de los gastos implícitos.

«Si a un tío que va a hacer top 10 al menos no le compensa, igual es el momento de replantearse el sentido de los mundiales en Kona»

Así comentaba uno de los usuarios más activos de nuestro grupo en telegram esta misma mañana al enterarnos de la «jugarreta» que le han hecho a Skipper al cancelarle la reserva previa y triplicar su valor. Algo tan amoral como lícito que ha provocado sin duda la burbuja de Kona 2022 y que, parece que prolongará su sombra en 2023.

Obviamente a la casera de Skipper le importa poco si su huesped es un triatleta élite, uno de los mejores, o un grupo de edad. Sabe que sea como sea va a conseguir alojar a un triatleta con ganas de Kona (igualmente lícito y respetable)

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En las nuevas circunstancias el precio del viaje de Skipper, según la publicación de la cuenta en instagram del popular podcast Triathlonmockery co-presentado por el mismo protagonista de la notica, el viaje y la participación en IM Kona le supone a fecha de hoy la friolera de 10.000 libras, o dicho en español, 11.700 euros.

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Estas cifras en un NO Frodeno, No Blummenfelt o NO Sanders, seguramente el TOP3 de ingresos atípicos, es realmente un destrozo al bolsillo que no recuperaría en premios ni siendo décimo.

Recordemos que si bien la corona de flores ofrece hasta 120.000$ a los vencedores, los premios solo alcanzan hasta el top 10 con la cifra, curiosamente, de los gastos que Skipper potencialmente tendrá si decide viajar. ¿Curioso no?

ENTONCES….¿ES RENTABLE PARTICIPAR EN EL MUNDIAL IRONMAN?


De lo expuesto anteriormente tenemos una respuesta aproximada aunque no 100% cierta. Como hemos comentado los y las triatletas pros, algunos pocos, tienen unos ingresos atípicos de sus patrocinadores en forma de BONUS por clasificarse para el Campeonato del Mundo e incentivos adicionales en función de su clasificación.

Aún con esas, casos que conocemos de primera mano como el de Nick Kastelein, con el que compartimos una agradable salida en bici, una entrevista que teníes en nuestro canal y una charla fuera de cámaras, confesaba que, en su caso, ya sabe que va a perder dinero de no entrar en el top 5.

Kastelein se clasificó en Vitoria, mes de julio, y por tanto, demasiado cerca en fecha de Kona como para sacar buenos precios de viaje y alojamiento. En su caso, como otros tantos, no tiene bonus por su participación con lo que su experiencia en Kona va ser, y así lo confesaba «of the record» algo más vivencial que no laboral. De hecho ni siquiera puede permitirse el viaje de su mujer en esta primera incursión en un mundial Ironman del australiano.

¿HAY SOLUCIÓN?


Una vez más desde triatletas en red no queremos buscar culpables pero si aportar posibles soluciones que, sin duda, pasan por el cambio de sede. Este apunte, que no gusta a muchos triatletas que viven el misticismo de Kona, es la mejor solución siempre y cuando las sede, itinerante o no, tenga una capacidad hotelera muy superior a la de la participación.

Otra, más complicada por la posición légitima de Ironman, es volver a reducir la participación y los slots a cifras «asumibles» por la isla y mantener el misticismo del qué hablamos .

Por ahora lo que si sabemos es que 2023 volverá a tener más slots que oferta hotelera y de alojamiento de Kona y que participar en el Mundial Ironman excluye a muchos y muchas triatletas de gran nivel en grupos de edad y, por lo que estamos viendo, tal vez, a las estrellas internacionales.

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