Las claves del entrenamiento en hipóxia

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Por hipóxia entendemos todo aquel proceso en el que obligamos a nuestro organismo a trabajar en condiciones de falta de oxigeno. Esta deficiencia se da a nivel de sangre, celular y si el trabajo no está bien controlado puede llegar a afectar el funcionamiento de algún órgano.

El entrenamiento en hipóxia nos puede aportar diferentes beneficios para la mejora de la resistencia, como:

  • Aumenta la tolerancia a la falta de oxigeno.
  • Mejora la producción de eritropoyetina, aumenta la hemoglobina y posiblemente mejora el hematocrito.
  • Mejora el estado inmunológico.
  • Mejora el rendimiento y el VO2 máx.
  • Adaptaciones del sistema cardiovascular:
    • Vasodilatación.
    • Disminución de la frecuencia cardíaca y presión arterial.
  • Adaptaciones del sistema respiratorio:
    • Mejora de la capacidad pulmonar.
    • Aumenta la respuesta ventiladora ante la falta de oxigeno.
    • Aumenta el volumen respiratorio y la capacidad pulmonar.

Algunos ejemplos de cómo trabajar esta falta de oxigeno y así mejorar el VO2 máx.  para el segmento de natación serian:

  • Realizar todos los virajes, sin respirar la última brazada antes del volteo y realizando una fase subacuática lo más larga posible.
  • 12×25/20″ a ritmos altos y variando los ritmos respiratorios (cada 2 ciclos, 3, 4, 5, 6…)
  • 10×50/20″ a ritmos altos, 25m respirando cada 3 brazadas y 25m respirando cada 4.
  • 4×500/30″ respirando 50m cada 2 brazadas y 50m cada 3.
  • 8×100/30″ realizando la salida del viraje a 12.5m!!!

Con estos ejercicios haremos incidencia en la mejora del VO2 máx. Por lo que hace referencia al trabajo de hipoxia para aumentar la creación de glóbulos rojos, pondremos un gran interrogante ya que actualmente se están realizando diferentes estudios sobre el paradigma eritropoyético, esto significa que se está cuestionando el mito de entrenar en altura.

Siempre se ha dicho que para mejorar el porcentaje de glóbulos rojos en sangre, se podía entrenar en altura o en una cámara hipobárica. De este modo se reduce la presión del oxígeno y se obliga al cuerpo a aumentar la producción de glóbulos rojos, para así poder distribuir el oxígeno. Pero estudios recientes están dando la vuelta a estas conclusiones, y dicen que sólo el entrenamiento en condiciones de baja presión atmosférica no es suficiente para aumentar el número de glóbulos rojos.

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Oriol Oliveras