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Sophie Coldwell denuncia irregularidades en el proceso de selección británico, a cuya federación incluso ha ganado una apelación.

Beth Potter, Georgia Taylor-Brown, Kate Waugh, Alex Yee y Sam Dickinson son finalmente los británicos elegidos para estar en París. Con Potter y Yee clasificados por la vía directa desde 2023, las otras tres vacantes se han decidido bajo criterios discrecionales y Sophie Coldwell y Jonatah Brownlee son los grandes “perjudicados” en esta elección.

Una selección cuyos criterios han estado marcados según argumenta el Director de Rendimiento del Triatlón Británico y Jefe del Equipo de Triathlón británico, Mike Cavendishel potencial realista para ganar medallas estuvo en primer plano, y es con esto en mente que damos la bienvenida a Georgia, Kate y Sam para que se unan a los ya anunciados Beth Potter y Alex Yee”.

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Un nombramiento extremadamente complejo y ajustado tanto en la élite masculina como especialmente en la femenina que les ha obligado a realizar nuevos test, conducido a un análisis externo y a anunciar los elegidos nueve días después de la fecha prevista.

LA DENUNCIA DE COLDWELL


En las semanas previa ya se preveía que decidir las vacantes femeninas iba a suponer un dolor de cabeza para los responsables británico debido al alto nivel de Georgia Taylor-Brown, Kate Waugh y Sophie Coldwell. Pero nadie podía imaginar que la tensión iba a escalar hasta donde lo ha hecho después de que Coldwell quedase descartada. Tal y como lo adelantaba Tim Heming, Sophie Coldwell había elevado una apelación a Sport Resolutions (un servicio de arbitraje independiente y sin fines de lucro) después de conocer la selección a nivel interno.

COLDWELL Y LA REMINISCENCIA ITALIANA

Ahora, una vez hecha pública la convocatoria de la British Triathlon, ella misma se ha encargado de narrar lo sucedido en las últimas semanas. E igual que sucediera y publicáramos con el caso italiano, Coldwell denuncia la incapacidad de los suyos para seguir la política de selección. Dos situaciones con grandes paralelismos.

En la misma línea de Michele Sarzilla e Ilaria Zane, Sophie descarga de toda polémica, ataque o reproche a sus compañeros a los que desea la mejor de las suertes e insiste en que “Nunca se trató de un ataque personal contra otros atletas. En segundo lugar, muestra su primera decepción y enfado para con su federación, para seguir con el relato cronológico de lo acontecido y cómo la selección original desencadenó el resto de acciones. “Después de que se hiciera la selección original, quedó claro que tenía que apelar, así que con la ayuda de mis allegados y mis abogados se presentó la apelación”.

UNA APELACIÓN GANADA, UN PARÍS PERDIDO

Una apelación que como ella misma revela, ganó. “Ganamos el recurso, el árbitro lo aprobó por <<no seguir la política de selección>>”. El tribunal no estableció prioridades ni ponderó en consecuencia su evento prioritario, Cagliari. Y, aunque no se pudo aprobar por parcialidad, se comentó que había algunos comentarios injustos y tendenciosos a lo largo de las notas de la reunión de selección”.

Una sentencia que en palabras de Coldwell obligaba al jurado técnico británico “a reunirse de nuevo para rehacer la selección y aplicar su política correctamente”. Además, la triatleta reconoce abiertamente que su denuncia la ponía en una posición delicada dentro de la federación, “Sabía que sería una ardua batalla conseguir que admitieran que se habían equivocado, pero pensé que un jurado justo y competente lo haría bien”. Una ética que bajo su punto de vista no se ha cumplido “Una federación que, en última instancia, decide los sueños de quién se cumplen o no y, por desgracia, yo no estaba en el lado correcto de la decisión”.

ALZAR LA VOZ PARA LAS GENERACIONES FUTURAS

Esta segunda resolución solo ha ahondado en sus sentimientos de enfado y decepción para con su federación. Y como ya hicieron unos días Sarzilla y Zane, la británica ha terminado su comunicado denunciando las miserias internas en pos de un futuro mejor. “No quería estar en esta situación, sintiéndome defraudado por mi federación por su proceso y su incapacidad para seguir una política de selección. Han sido un par de semanas horribles, pero sobre todo quiero asegurarme de que los que me sigan en el futuro no se encuentren nunca en la misma situación”.

 

Mi opinión sobre la selección olímpica…

En primer lugar, quiero dar la enhorabuena a todos los que se han clasificado para los Juegos, les deseo mucha suerte para el verano.

Pero yo estoy decepcionado, triste, pero sobre todo enfadado con mi federación. Después de que se hiciera la selección original, quedó claro que tenía que apelar, así que con la ayuda de mis allegados y mis abogados se presentó la apelación. Luego nos enteramos de que ganamos el recurso, el árbitro lo aprobó por “no seguir la política de selección”. El tribunal no estableció prioridades ni ponderó en consecuencia su evento prioritario, Cagliari. Y, aunque no se pudo aprobar por parcialidad, se comentó que había algunos comentarios injustos y tendenciosos a lo largo de las notas de la reunión de selección.

El jurado tendría que reunirse de nuevo para rehacer la selección y aplicar su política correctamente. Sabía que sería una ardua batalla conseguir que admitieran que se habían equivocado, pero pensé que un jurado justo y competente lo haría bien. Pero no, sigue sin ser suficiente. Nunca se trató de un ataque personal contra otros atletas, sino contra una federación que, en última instancia, decide los sueños de quién se cumplen o no y, por desgracia, yo no estaba en el lado correcto de la decisión. Después de leer las notas de la segunda reunión de selección, estoy aún más enfadado y decepcionado con la federación, 19 páginas de boquilla.

Después de pasarme los dos últimos años haciendo todo lo posible por entrar en ese equipo, creía que había cumplido lo que me pedía la federación, creía que había hecho lo suficiente. No quería estar en esta situación, sintiéndome defraudado por mi federación por su proceso y su incapacidad para seguir una política de selección. Han sido un par de semanas horribles, pero sobre todo quiero asegurarme de que los que me sigan en el futuro no se encuentren nunca en la misma situación.

Sophie Coldwell.

KIELCE, LA SENTENCIA DE JONATHAN BROWNLEE


Menos polémica ha sido la decisión en hombres. La igualdad, las distintas características de los elegibles, los rendimientos actuales, las ganas de probarse como válidos y la indecisión al respecto de los encargados, llevó a Sam Dickinson, Jonathan Lee y Hugo Milner a participar en los últimos días en la Copa de Europa de Kielce. Un evento cuyo formato en rondas y supersprint lo convertía en ideal para comprobar las capacidades de los tres de cara al relevo mixto. Perfecto para Dickinson, una prueba de fuego para Brownlee y un “infierno” para Milner cuyo potencial reside en la distancia olímpica.

Tal y como recogimos, Sam Dickinson fue el ganador de aquella prueba con apenas tres segundos de margen sobre el pequeño de los Brownlee. Un resultado que abría las puertas a la esperanza para este, pero que realmente ha sido un espejismo, y los números marginales junto a la rutina de Dickinson ya establecido como pieza habitual del relevo han prevalecido sobre la experiencia. En palabras de Cavendish para Triathlon220:Jonny es una leyenda del deporte, pero desafortunadamente, y Jonny no esperaría que lo hiciéramos, no podemos seleccionar el sentimiento, y en términos de forma actual y estatura de relevos, y lo que creemos que es probable que veamos en París, Sam simplemente tenía la ventaja. Pero estuvo increíblemente cerca“.

Será el debut olímpico para Sam Dickinson que en Cagliari demostró que más allá del relevo podía ser un elemento estratégico importante para Yee en los dos primeros segmentos.

SIN BROWNLEE’S 16 AÑOS DESPUÉS

Pekín, Londres, Río de Janeiro y Tokio. Cuatro Juegos Olímpicos, cinco medallas y dieciséis años después, por primera vez no habrá un hermano Brownlee en el pontón. De esta forma, se dice adiós, a una de las sagas más ilustres y la más condecorada del triatlón olímpico internacional. Entre ambos, reúnen las medallas de todos los colores y aúnan tanto título individual como del relevo mixto. Jonny se pronunciaba y se despedía así de su trayectoria olímpica. “He logrado más de lo que jamás podría haber imaginado en mi carrera olímpica. Este no es el final del cuento de hadas que hubiera deseado, pero París siempre fue un extra, ¡y puede ser el capítulo no escrito de un libro increíble!”.

O quizá, podrá dedicarle una líneas desde una perspectiva totalmente nueva para él, la de reserva. Tanto Coldwell como él han sido los designados para dicho papel. Lo mismo que sucede con Sarzilla y Zane, para continuar esa interminable lista de paralelismos recientes entre británicos y azurri.

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