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Desvelamos las bondades que tiene trasladar el triatlón a un entorno natural, algo por lo que se está apostando cada vez más fuerte en España y que ha cautivado a numerosos deportistas.

En el mundo han sucedido cosas inimaginables en el último año y medio, algo que tiene repercusiones a todos los niveles. No iba a ser menos en el deporte, ofreciendo el triatlón inmensas ventajas por desarrollarse al aire libre. Son muchas las personas que se han incorporado a la práctica de este deporte últimamente, tantas que ni las casas de apuestas españolas habrían imaginado un fervor tan notable por el triatlón a nivel popular. Algunos de ellos, están interesados en una vertiente que no hace más que desarrollarse y que parece destinada a consolidarse y complementar y diversificar al triatlón clásico.

 

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¿Imaginan nadar en un lago natural o un embalse, montar en bicicleta por caminos de montaña y correr por senderos empinados y en parajes de belleza natural única? Es lo que se proponen los amantes del triatlón de montaña, una modalidad que puede tener un enorme empuje en España y que goza ya de un gran seguimiento al haberse organizado lo que se conoce como Mitic Challenge, un circuito de triatlones de montaña que se desarrolló hace años en Levante.

 

Si bien es cierto que no es sencillo organizar algo así a nivel logístico, el creciente interés de la población por hacer deporte en entornos en los que poder estar en contacto con la naturaleza y obtener un valor añadido a la competición, le hacen ser un producto muy interesante a revitalizar. Las carreras por montaña llevan muchos años creciendo a pasos agigantados y generando un impacto muy positivo a nivel social y económico en los municipios en los que se celebran.

 

El respeto medioambiental es la punta de lanza de muchos eventos deportivos que están sabiendo aunar deporte y naturaleza, y que podrían dar un salto cualitativo si son capaces de virar hacia el triatlón. España es un país prolífico en embalses y muchos de ellos podrían ser sensibles de acoger tramos de natación con los que arrancar triatlones que luego exploraran bellos caminos por los que transitar con una mountain bike, antes de ponerse a correr a pie a modo de trail.

 

La gran ventaja es que se puede apostar por formato de triatlón corto, como sprint o supersprint, en los que se prime la velocidad, aunque también sería muy atractivo hacer eventos más populares con la potencialidad de dar a conocer el entorno natural y el deporte en sí a potenciales turistas del lugar y practicantes de triatlón, que pueden engancharse plenamente a esta disciplina con un evento de estas características.

 

Tener lugares con tantas posibilidades como la costa mediterránea o las islas Baleares y Canarias, donde la climatología permite hacer deporte por montaña en fases del año en las que en el resto de Europa es inviable, supone una oportunidad manifiesta que debe ser explorada por organizadores de eventos de este calado.

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