Muchos de nosotros somos triatletas reciclados. Algunos venimos de la natación, otros del ciclismo y otros del atletismo. Esto nos provoca que ciertos aspectos técnicos específicos de los diferentes segmentos  no los dominemos.

En la bici tenemos la posición sobre la bici, la cadencia, conseguir llevar el desarrollo adecuado en cada momento…

En la carrera tenemos la zancada, la técnica de carrera, levantar las rodillas…

En natación tenemos las trayectorias subacuáticas, longitud de brazada… Y en estas líneas vamos a hablar del viraje. Cuando entrenamos como debemos dar la vuelta, tocando la pared con la mano o con viraje?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que no es lo mismo nadar en piscina, que en aguas abiertas. Cuando participamos en alguna triatlón está claro que sólo giramos en las boyas, y eso no son virajes!

En las piscinas donde entrenamos sólo tenemos 25m, o algunos privilegiados 50m y eso implica giros o virajes.

Busquemos las principales  ventajas y desventajas.  Una ventaja es que nos permite mantener el ritmo durante las series, ayuda a que el nado sea más continuo y la fatiga sea menor. Esto permite que en entrenos fraccionados las velocidades puedan ser superiores a la media y así poder mejorar más y mejor.

Como principal desventaja podemos decir que a nivel muscular, realizar el viraje es lo menos parecido a  nuestro tipo de esfuerzo. Nosotros realizamos como mínimo 750m seguidos, en una piscina esto es un poco complicado de simular.

Para explicar este concepto es tan fácil como entrar en la página oficial de la RFEN (Federación Española de Natación), FINA (Federación Internacional), o la de cualquier federación territorial. En estas páginas encontraremos las famosas tablas de conversión. En esta tabla se plasma la diferencia de tiempo que hay entre competir en piscina de 25m o de 50m. La diferencia se debe a que los nadadores se desplazan más rápido por debajo del agua que nadando, y sobre todo a que todo lo que no nadan sirve para que descansen los brazos.

Entonces, ¿cuando debo realizar el viraje y cuando no?

Siempre que el objetivo del ejercicio sea físico, podemos realizar giros tocando la pared con la mano, de este modo se obliga a los brazos a trabajar más, y durante más tiempo. Este trabajo sería muy apropiado en periodos de volumen inespecífico, como pretemporada.  También se puede realizar el giro sin tocar ni la pared, es más parecido a la competición. Como ejemplos de parte principal de una sesión: 4×600/30″ variando estilos y siempre girando sobre la “T” (intentando no perder el ritmo).  4×10’/30″ de crol girando sobre la “T”. La intención es no perder la velocidad de nado, y esta tendría que ser de un 60-70% de la velocidad máxima en un test de 1500m mínimo.

Si lo que se busca es mejorar el ritmo de nado para la competición lo mejor será el viraje, siempre buscando una fase de deslizamiento subacuático lo más largo posible. Esto se consigue con una buena posición hidrodinámica.

De este modo se prioriza el cronometro, ya que es más fácil mantener el ritmo. Un ejemplo sería realizar: 10×200/30″ a un 90% de la velocidad del test. O cualquier trabajo que nos planteemos: 12×100/20″, 8×400/30″, 4×500/30″, 3×800/30″… Se tiene que tener en cuenta que se va a necesitar un periodo de adaptación a la fase de hipoxia, que es la sensación de falta de oxigeno al estar más tiempo debajo del agua.

imagen de 1vigor.com

@oriolpa78