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Recientemente ha sido publicado un nuevo estudio relativo al barefoot, esta vez cuestionándolo y nuestros amigos de maratonrunning nos lo cuentan

El estudio ha sido realizado en la Universidad Brigham Young en Utah, Estados Unidos.

Parte de la idea de que en efecto, el minimalismo se está convirtiendo en una tendencia muy seguida en el mundo del running, pero que no existen pruebas concluyentes sobre si tiene ventajas o desventajas frente al calzado convencional. Es posible que se mejore el rendimiento pero también que se produzcan lesiones de edema de médula osea o fracturas por estrés.

El método sobre el que se basó el estudio fue el siguiente: un grupo de treinta y seis corredores fue sometido a una resonancia magnética inicialmente. Durante diez semanas, diecinueve de ellos estuvieron en transición hacia el minimalismo, concretamente usando unas FiveFingers. Después de esas diez semanas se volvieron a hacer las correspondientes resonancias magnéticas, evaluándose de la siguiente manera las lesiones:

0 = Sin edema de médula ósea

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3 = Edema en más de 50% de la longitud del hueso

4 = Fractura por estrés

Los resultados arrojaron que en el grupo de transición hubo más casos de edema de médula ósea que en el grupo de control, el resto de los participantes del experimento que siguieron corriendo con zapatilla amortiguada.

Las conclusiones del estudio son que la transición debe ser muy lenta y gradual para evitar ese tipo de lesiones, algo que ya es conocido de sobra dentro del mundo barefoot.

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